Collares de Santería: ¿Qué son?, ¿Cómo se hacen?, y más

Collares de Santería, con el presente artículo te invitamos a descubrir cuál es el significado que tiene cada uno de los collares empleados dentro de la Religión y prácticas de los rituales de la cultura Yoruba; y aprende cómo hacer el más indicado para ti, y para tus necesidades básicas; con ello estarás creando un símbolo o el vínculo de unión con tu Orisha predilecto.

Collares de Santería

Introducción

La santería es un culto Lucumí también denominado la Regla de Ifá u Ocha; que es propio de las personas que son de origen afrocubano, especialmente originado con los descendiente de los esclavos que vivieron en la época colonial y que posteriormente ha sido trasmitido de generación en generación, sumándose a él, muchas otras personas al igual que países en todo el mundo.

Sus creencias han nacido como una derivación de la cultura y religión seguida por el pueblo Yoruba de África, y los cuales en Cuba, fueron sincretizadas con el uso de imágenes propias del cristianismo católico, pero donde se da el hecho de que, la religión católica no reconoce a la santería como un culto cristiano, sino por el contrario, como un practica pagana.

Los collares son elementos que han sido utilizados dentro del culto seguido por los santeros, para ser utilizados por los ahijados de los orishas, como un símbolo de su asociación o unión a un determinado santo, que es coronado por ellos.

Así los collares son objetos de gran poder ritual, llevados por los creyentes de este culto, como una representación de la deidad a la que se le rinde culto, la persona que lo porta.

Y mediante ellos se tiene un símbolo de fe y pertenencia, creando un vínculo entre los orishas y sus ahijados; siendo uno de los elementos indispensables, para poder tener una adecuada comunicación entre ellos, y además mostrarles respecto y devoción.

En presente artículo lo vamos a dedicar a desarrollar el tema correspondiente a los Collares de Santería, un elemento de alto valor dentro del culto yoruba, e indispensable para los santeros, pues con ellos las personas que lo llevan sienten que están unidos de alguna manera espiritual al universo de sus santos Yorubas. (Les recomendamos leer el artículo sobre Elegua)

Collares de Santería

Que son los Collares de Santería

Los Collares de Santería, son objetos de gran importancia que forma parte de la vida de todo buen santero, pues para ellos no solo es un símbolo de protección contra la maldad, sino que como hemos manifestado; representa un lazo de unión entre el iniciado o devoto de este culto, también llamado ahijado, con un determinado santo representativo de la religión Yoruba, y el cual forma parte de todo lo que es la Regla de Ifá.

Estos collares son elaborados a mano en diversos colores, que como veremos más adelante, son la representación propia de cada santo. Así cada una de las deidades que son adoradas en la santería, tienen un color específico que les identifica, al igual que un número cabalístico, con el cual es preparado su collar, y que con ello sirva para su representación.

Por ello uno de los ritos más conocidos e importantes dentro de la santería, es la forma como se identifican sus fieles dentro del culto, y para ellos se les realiza la imposición de collares de Santería, a los cuales se les conoce con el nombre de Elekes o Iñales.

Estos Collares de Santería representa la conexión de la persona iniciada en el culto o neófito, con las deidades de origen africano y la protección que estos santos les ofrecen en el transcurso de todo su vida, pues se considera que este es un lazo que solo se rompe con la muerte.

Compromiso

En este sentido es necesario destacar el hecho de que los que reciben los collares, no están obligados realizar la consagración final, ni tampoco a rendir ceremonias posteriores. Pues estos no son asignados por capricho ni adorno; cuando son impuestos es por dos factores iniciales.

  • La persona interesada en ingresar al culto manifiesta su necesidad y deseo de hacerlo.
  • Los Orishas o deidades de la Osha, que son los santos, tienen que tener la disposición de protección u aceptación del iniciado.

Por ello se realiza una interpretación de los signo manifestados por los caracoles, los cual es conocido con el nombre de Diloggun, o mediante la utilización del tablero de Ifá, a través de los cuales el Santo comunica al Santero que es generalmente un Babalawo, que el devoto o iniciado, debe recibir la imposición de collares, con la finalidad de darle protección.

Finalmente así la decisión de colocar Collares de Santería, es por la necesidad que este atravesando el consultante, las cuales generalmente están relacionadas con su salud, su protección individual, en función de su destino o la vocación religiosa por manifestada con anterioridad. (Ver también artículo sobre Oración a Elegua)

Collares de Santería

¿Cómo se hacen?

Los Collares de Santería, son elaborados básicamente a mano, bien por un Babalawo o alguna persona profesional en la materia que ha recibido instrucciones en cuanto a su confección; pudiendo además ser elaborados por un santero. Pero siempre siguiendo una serie de pautas religiosas que son necesarias, para garantizar el valor del propio collar.

De forma inicial, es necesario que se realicen oraciones y cantos, lo que es conocido con el nombre de Moyugbar. Posteriormente se inicia la elaboración del collar tomando un hilo de algodón y no otro material, pues esto es indispensable, para que pueda absorber el Omiero, que es un elemento necesario para su limpieza y recarga.

Para esta elaboración se debe contar además con el conocimiento de que los collares de fundamento son siete, siendo recibidos durante la iniciación del devoto cuatro, que son los representativos de Obatalá, Oshún, Yemayá y Shangó. Posteriormente y a indicación de los santos u orishas, recibirán los otros tres que son, Eleggua, Oggún y Oya.

En el siguiente vídeo se les presenta como muestra la forma de elaboración de un determinado Collar de santería, siendo para este caso, representativo de Aggayu Sola, quién es el orisha que representa el volcán, el magma y en interior de la tierra.

Se debe realizar la aclaratoria, de que este orden en el cual son recibidos los collares de fundamente, puede variar en función de la casa de los santos, al igualo que la cantidad de ellos que se confeccionaran en la iniciación.

Si se sigue el caso en el que se realizan los cuatro collares de santería, de fundamento que hemos indicado, mientras se van ensartando los collares, con las cuentas en el color y cantidades correspondiente a cada santo, se debe seguir el orden indicado con Obatalá, Yemayá, Oshún y Shangó; mientras se va rezando, con la finalidad de identificar el collar.

Para ello les dejamos como el ejemplo el tipo de oración que es pronunciada, mientras es elaborado el collar. Destacando que se presenta una cita textual, pues este ritual debe ser seguido en el idioma nativo de los Yoruba.

Collares de Santería

Tu ashé Obatalá a (nombre de iniciado),

Mi ashé a (nombre),

Obatalaisa Obatalocha tu ashé Elekes,

Mi ashé Elekes babamí lerí catiogue ocuní

 Obatalá tu ashé Elekes ayuba Obatalá.

Maferefún Obatalá

Tu ashé Yemayá a (nombre),

Mi ashé a (nombre),

Yemayá Olokun Yemayálocha

Ashé arere illa milateo Yemayá,

Tu ashé Elekes lerí o mio Yemayá lordé,

Tu ashé Elekes ayuba Maferefún Yemayá

Collares de Santería

Tu ashé Oshún a (nombre),

Mi ashé a (nombre),

Oshún obiní oro yeye yeyeo tu ashé

Elekes illa lerí illami oni egale cuasi tu ashé

Elekes Oshún illa illami oni egale cuasi tu ashé

Elekes Oschún illa illami tu ashé Elekes Oshún ayuba.

Maferefún Oshún

Tu ashé Shangó a (nombre),

Mi ashé a (nombre),

Tu ashé Shangó olouco Ozaín cherere tu ashé

Elekes ayuba Shangó.

Maferefún Shangó”.

Todo este proceso debe ser seguido tal como se ha indicado, pues es la forma en que ha sido establecido dentro de las normas del culto religiosa Yoruba, y una vez que se terminado de confeccionar todos los collares de santería previstos, deben ser llevados al río, con la finalidad de ser lavados; siendo recomendable además, que se ofrende a Oshún diosa de las aguas dulces, con el sacrificio de una gallina y miel.

Posteriormente es necesario que se le ofrezca un sacrifico en honor a elegua, y preparar una serie de hiervas, con las cuales es elaborado el Omiero que el líquido con el cual se limpia y carga el collar. Es tal sentido es necesario tener ocho hierbas para Obatalá, siete para Yemayá, cinco para Oshún y unas seis para Shangó.

Estas hierbas son preparadas siendo machacadas con Oké en la estera, siendo necesario que se cante en Honor a Osaín, que es una deidad, considerada como la que rige la naturaleza, y el dueño de las hierbas, especialmente medicinales; siendo muy cuidadosos para evitar, que estas especies no caigan en el suelo.

Collares de Santería

Con todas la hierbas es preparado el Omiero, en tanto que le son ofrecidos a cada santo sus correspondientes animales en sacrificio.

En los collares de santería, para poder terminar su preparación, es necesario que pase siete días dentro de la sopera correspondiente a su santo; pues es allí donde se carga y llena de energía.

Siendo además necesario, que durante los siete días, les sean ofrecidas frutas del agrado de cada santo Orisha; lo cual representa una manifestación de gratitud, por parte del iniciado y cumplido el tiempo establecido, el collar queda completamente listo para ser impuesto al individuo para el cual ha sido elaborado. (Quizás le interese conocer quién es Oya)

¿Qué significan los collares de Santería?  

Los Collares de Santería representan una forma de identificación dentro de la religión Yoruba, mediante los cuales cada persona puede ser representa su participación dentro del culto; y mediante los cuales además se marca el estatus ocupado por esta persona bien sea como iniciado, el grado de evolución alcanzado y su graduación final como santero.

La puesta de los Collares de Santería, dentro del culto es algo conocido como imposición, o la asignación de Iñales o Elekes. Siendo considerado un vínculo permanente entre el iniciado y la deidad que le ha escogido, dentro de esta religión.

Estos collares brindan la protección y poderes especiales al que lo porta, los cuales dependen de las características específicas de su santo; con ellos se le realizan rituales, ofrendas y se rinde culto adecuadamente a su santo, siendo un enlace que es considerado para todo la vida, una vez que ha sido aceptado por la deidad.

Cuando se reciben los collares, la persona no está obligada a recibir el santo, siendo esto alcanzado o establecido de forma definitiva en la consagración final. Pues se considera como ya se ha mencionado, que esta es una decisión tomada por la persona con toda libertad, y es algo que debe ser previamente aprobado por el propio santo.

En el caso de las mujeres, el largo del collar ha de ser, desde su cuello hasta el ombligo, utilizando encima de la ropa que estén llevando, lo cual para el caso de los hombres difiere, pues ellos han de usarlo dentro de la ropa. Lo que debe ser siempre considerado, es que el collar de su Ángel de la Guarda, tiene que ser el más largo de todos.

Por tanto los Collares de Santería, son un vinculo o compromiso que es uno de los primero pasos para comenzar a participar de los rituales y cultos, de la santería, y mediante su consagración se recibe al santo con el que se estará unido, durante el desarrollo de vida, quien será el que le guíe y cuide en todo momento, brindándole toda la protección que sea necesaria y dándole favores, cuando su ahijado se encuentre en dificultad.

Vistos como un fundamento

Cuando las personas se inician en el culto, reciben un collar que es como un emblema o identificación de sus prácticas religiosas; pero cuando a ellos se le corona un santo, el collar es reemplazado por un nuevo juego de collares que le identificara ya como santero, es como el símbolo de su graduación.

Los collares recibidos como santero son consagrados de un ceremonial, que es realizado de una forma secreta; siendo esto llevado a cabo en un cuarto especial y considerado santo. Los cual será realizado el propio día de la coronación.

Así estos collares son vistos como fundamento, pues cuando se portan, esta con ellos llevando una representación de cada uno de los Oshas que ha recibido, siendo además la forma como la persona puede comunicarse con estos santos.

Algunos autores manifiestan que el poder de los Collares de Santería, es tan grande, que en el caso de que un portador del collar, necesite la intervención de su santo, basta con que busque un sitio aislado, tome entre sus manos el collar de esta deidad y le solicite la ayuda que este necesitando, mediante su invocación, sin quitarse en ningún momento y collar, pero siempre manifestando mucha fe en su santo.

Colores de los Collares de Santería

Las deidades o santos que conforman todo la religión Yoruba, tienen cada uno un color que les identifica, el cual es utilizado en las vestimentas de sus imágenes, en la elaboración de sus altares, el color de sus soperas y de igual manera en el color de la cuentas con las cuales son elaborados los collares.

Pero en ellos se emplean también combinaciones de colores, también en función de todos los colores que son aceptados por la deidad, y esta combinación generalmente va en función de sus números, múltiplos o simplemente, los caminos con los que cuenta el Orisha.

Generalmente en las ceremonias se colocan cinco collares, que son la identificación de las deidades recibidas en la santería, y a medida que se va avanzado en esta práctica, se le otorgan más collares representativos de los siguientes santos. Pero cada uno es elaborado específicamente para el santo en particular.

Por ejemplo el collar de Obatalá es elaborado con los colores representativos de él, y solo para este Orisha, pues el de otro santo será siempre diferente. Por ello el color de Obatalá es el blanco, en tanto que para Elegua se utiliza el rojo y el negro; lo cual se emplea así sucesivamente. (Pueda que le interese conocer a Oggun)

Significado de Verde y Amarillo

Cuando nos encontramos dentro de la santería con collares que tienen los colores verde y amarillo, se puede decir que estamos con una representación en forma de Elekes de la deidad Orula, o que también es conocida como Orunmila, siendo considerado el dios de la Adivinación y la Sabiduría.

Orula es un santo que tiene un importante papel dentro de la religión Yoruba, y el cual además ha sido sincretizado con la imagen católica de San Francisco de Asís, al igual que con San José de la Montaña.

Es una deidad que puede ser empleada como emblema de guerrero, siendo identificado con los colores verde y amarillo, que en la elaboración de los collares, se hace de forma intercalada, pues se inserta una cuenta verde y luego una amarilla, siguiéndose de esta forma, hasta tener todo el largo necesario para finalizar el collar.

Se considera que el color de su collar, significa el trato que realizo Orula con la Muerte, para que esta no se acercara a sus hijos; mientras su misión en la tierra no terminase. Por tal motivo cuando este collar se rompe, es necesario que el portador acuda inmediatamente con su padrino o madrina, pues se considera que se encuentra en peligro de muerte.

El que le pertenece a Olokun

Otro de los santos que representan el culto Yoruba, es Olokun, quien se considera el dueño de los secretos correspondientes a la vida y la muerte. Es un Orisha que suele ser invocado en busca de prosperidad y para conservar la salud; pues es un santo que cuenta con la fuerza de todo el mar y los océanos.

Olokun es un santo que suele presentarse como misterioso, siendo en ocasiones violento e incluso compulsivo. Por este motivo, muchos consideran que es una deidad, con la cual debe tenerse cuidado, pues es peligrosa y poderosa.

Los collares que representa a Olokun suelen ser elaborado con los colores azul marino, azul claro, verde cristal y rojo. Para cuya elaboración suele considerarse el número cabalístico de la deidad que es el nueve. Por tanto se elabora con 21 cuentas en azul marino, luego una roja, una verde, colocando también un caracol y un nácar y es empieza nuevamente, hasta alcanzar el largo deseado. (Puede ver también Las Ofrendas a Yemayá)

Collares de Shangó

Cuando se escucha de Shangó, seguramente mucha gente ya le conoce, pues se trata de un santo guerrero, que pertenece a la mitología de la religión Yoruba, y el cual tiene gran importancia dentro de su Panteón.

Considerado como emblema de justicia, virilidad, y con la fuerza de los truenos, fuego y rayos; una deidad de amplia participación incluso en la danza.

Este santo es sincretizado con la imagen de Santa Bárbara, a la cual se le rinden festividades el día 4 de Diciembre. Un Orisha que posee una serie de cualidades positivas, que sus hijos son considerados como personas que tienen gran facilidad para hacer dinero, y para ser el centro de atención en cualquier círculo social en el que se desenvuelvan.

En este santo se representan dotes como inteligencia, valor, perseverancia y se le considera el alma de toda fiesta, pues suele ser muy ágil para la danza y fascinante para encantar a las mujeres. Pero cuando se enoja, puede manifestar ataques de ira, cólera y mostrar todo su mal genio, pues en muchas ocasiones se presenta como vengativo.

Shangó es representado con collares elaborado con cuentas rojas y blancas, y su número es el seis. Se pueden utilizar cuentas de cristal mate en lugar del blanco, pero siempre manteniendo la combinación de una cuenta blanca, una roja y posteriormente seis cuentas blancas, seis cuentas rojas; luego doce cuentas blancas y doce cuentas rojas.

Esto se realiza sucesivamente, pero para finalizar se le incorporan seis cuentas blancas y seis rojas, hasta alcanzar el largo necesario para todo el collar. Algunas personas utilizan cuentas de cristal mate, perlas blancas y rojas; pero en este caso deben ser alternadas de cuatro en cuatro.

Collares de Elegua

Elegua es otra deidad dentro del culto Yoruba que es sincretizada con la imagen del Santo Niño de Atocha o también San Antonio de Padua; siendo considerado como el primer santo que debe ser recibido y el ultimo en despedir.

También representa todos los caminos de la humanidad, considerándose que el los abre y los cierra. Por tal motivo, se dice que es el encargado del desarrollo de la vida de las personas, pues a él pertenecen los caminos de la suerte, la vida, y la salud; al igual que el hecho de que las personas tengan felicidad.

Este santo es el mensajero príncipe del dios creador. Suele unirse a los orishas Oggún y Oshosi, convirtiéndose con ello en una fuerza poderosa, que puede ser desbastador y temible, siendo por otro lado parte de los guerreros del Panteón Yoruba.

Este santo está representado con el número tres y sus múltiplos; siendo sus colores preferidos el negro, blanco, rojo o el trasparente.

Pero la forma como serán utilizados estos colores depende del camino que se trate, pues en algunas ocasiones se les combina con caracoles y azabaches.

Por ello les indicamos que estos pueden ser elaborados con tres cuentas rojas, tres negras, tres blancas; luego una roja, una negra, una blanca.

Esto se realiza sucesivamente hasta lograr el largo deseado para todo el collar, siendo muy importante emplear estos tres colores, y que sean colocados en función del número tres o de alguno de sus múltiplos.

Collar de Caracoles

Con los caracoles también pueden ser elaborados los Collares de Santería, siendo estos muy utilizados dentro de la religión Yoruba, pues mediante su uso además se realizan artes adivinatorias empleando para ello un conjunto formado por 16 caracoles sobre una mesa dispuesta especialmente para ello.

La lectura de los caracoles suele ser realizada, luego que son tirados sobre la mesa y en función de la forma como caen, se realiza su análisis o lectura; siendo buenos en caso de tener que realizarle preguntas o consultas a los santos.

Para el presente caso, esto caracoles son empleados en la elaboración de los Collares de Santería, siendo ellos empleados como un elemento protector contra el mal de ojo; y que con cuya presencia en el collas se cuentan con un elemento para sentir paz y tranquilidad, por parte del individuo que los porta.

Los caracoles al ser utilizado en los collares, representan transformación y evolución; con todo un sentido mágico, que además es empleado con la finalidad de evitar la influencia de la maldad, que se puede encontrar, durante el desarrollo cotidiano de la vida.

Estos caracoles presentes en los collares, suelen ser empleados en función del santo, siendo típicos en collares representativos de Eleguá y Ochosi, para lo cual es necesario anexar de forma simétrica caracoles y corales.

También se pueden emplear con el Orisha Oggún, en cuya elaboración se coloca un caracol, que es especialmente originario del África y que es conocido con el nombre de Cauri.

Como referencia les indicamos para quienes no conocer a Ochosi, que este es una deidad considerada como cazadora y protectora de todas aquellas personas que tienen problemas con la justicia, siendo por ello también denominado como el dios de las cárceles.

En tanto que Oggún es la deidad que simboliza el trabajo, ya que él es por excelencia el que realiza una ardua labor tanto de día como de noche, siendo con ello símbolo de fortaleza y fuerza en muchos empleos del campo laboral, especialmente en aquellos relacionados con el metal, y considerado como el dios de la herrería.

Collar de Muerto

El collar de muerto es un elemento representativo dentro de la rama de los seguidores del culto del Palo Mayombe, cuyos practicantes son denominados como Paleros y a este collar se le denomina también como collar bandera o collar de palo.

Es llevado por los paleros con la finalidad de contar con un elemento de protección contra la influencia de la maldad, y el cual se considera posee una gran fuerza contra todo tipo de adversidades que puedan afectar al que lo porta.

Son utilizado por los que hacen trabajos de magia y hechizos; además de muchos otros rituales dentro del Palo Mayombe, como son trabajos de limpias, recogimientos, misas espirituales y otros. Donde se considera que al llevar este collar, se evita que los espíritus considerados como demoníacos ataquen al Palero.

Este tipo de collar representa básicamente a los muertos, quienes dentro del culto de Palo Mayombe son identificados como Ngangos, Ngangas, Mpungus y además otras fuerzas naturales. Y los que llevan o lucen este tipo de collar, son aquellos que son iniciados dentro del culto. Pero en ocasiones se le puede dar a otra persona, con la finalidad de que los utilicen como un elemento para su protección. (Le sugerimos leer también el artículo sobre Hijos de Obatalá)

Collar de Peonía

La Peonía es una planta considerada arbustiva, de hojas grandes y con flores muy vistosas, cuyos colores son blanco, rosado, púrpura e incluso amarillo. De ella se obtienen unas semillas, que son hermosas y tienen un color rojo con una mancha negra, generalmente en la punta, las cuales son muy fuertes y vistosas; motivo por el cual suelen ser empleadas como cuentas en la elaboración de collares y otros accesorios decorativos.

Siendo ellas consideradas como elementos sagrados, que cuenta con grandes atributos, especialmente por considerarse que son elementos de equilibrio entre la vida y la muerte; y las cuales suelen considerarse como objetos representativos de protección.

Son utilizadas dentro de la religión Yoruba, por considerarse unas semillas mágicas. Con las hojas de la planta de peonía se elaboran aguas purificadoras, empleadas durante la iniciación de un santero y en algunos casos también se le emplea, dentro de la elaboración del Omiero, que como ya hemos indicado, es el líquido empleado para consagrar el collar.

Cuando se emplean las semillas de peonía en la elaboración de un collar, es necesario contar con 256 de ellas, y siendo este collar utilizado como elemento para alejar todos los problemas de las personas que lo portan. Lo cual es tan antiguo como la existencia de los propios dioses, pues se le asocia con Shangó.

Cuentan los relatos o Patakíes Yoruba, que este Orisha encerró las encerró en una maraca, debido a una discusión de donde se encontraba el Ire representado en la peonia, pues no estaba seguro si era en el color rojo o negro de ellas. Siendo el Ire, considerado como los elementos buenos de la vida humana.

Así si un color era lo bueno el otro seria lo malo, y esto genero la discusión, con lo cual al encerrar a las peonias en las maracas, sus escándalo tendría fines religiosos. Y desde ese entonces no falta en las casas de los santos y especialmente en la de los hijos de Obatalá, pues se cuenta que con la hierba de la peonia, él pudo salvar a su hijo de los enemigos, cuando se escondió en sus arbustos.

Muchas personas conocen el uso de las peonías, pues estas solían ser utilizadas en la elaboración de pulseras para los recién nacidos, siendo acompañadas por azabaches; y con ello se contaba con un amuleto contra el mal de ojo; evitando con ello que este pudiese llegar al bebé.

El de las 7 Potencias

Las siete potencias son consideradas las deidades de más alto rango dentro de la religión Yoruba, formado parte de su Panteón, y unidas representan una gran fuerza que puede ser invocada en momentos difíciles y de gran urgencia.

Siendo esta Potencia representada por Obatalá, Shangó, Eleguá, Oshún, Oggún, Orula y Yemayá. Donde cada una de estas deidades debe ser mencionada e invocada de forma individual, pues cada una cuenta con atributos particulares, pero todas necesarias para que el collar cuente con las cualidades de un elemento protector poderoso.

Cuando se elabora el collar de las siete potencias, se le pide por ejemplo a Obatalá, que brinde armonía y paz; en el caso de el Orisha Shangó, se le invoca por la fuerza y todo su valor contra los enemigos; a Eleguá se solicita que se provea la capacidad de poder eliminar todos los obstáculos del camino.

Seguidamente se invoca a Oshún, ya que tiene la propiedad de conceder tanto riquezas como amor; luego a Oggún, para que nunca falte ni la protección ni el trabajo; a Orula, para que brinde toda su sabiduría y conocimientos de la vida y finalmente pero no menos importante a Yemayá, para que ayude a mantener en armonía el matrimonio y a promover la unión y protección familiar.

Siendo con todo esto un collar ampliamente espiritual, que se puede elaborar empleando los colores negro, ámbar, blanco, rojo, azul, verde y amarillo. Pero siguiendo para ello un determinado orden y siempre siguiéndolo adecuadamente y de forma secuencial, teniéndose a la final siete cuentas de cada color, hasta llegar al largo deseado.

En este caso al collar de las siete potencias, se le denomina a su vez el collar de las banderas, pues en él están representadas siete importantes deidades del culto Yoruba, con el cual hacer frente a muchas batallas personales.

Un collar que forma parte de la Regla de Osha en Cuba, el cual se puede elaborar con cuentas de cristal, pero siempre respetando los colores establecidos, y el que a la vez permite transferir al que lo porta, los dones de estos siete Orisha que son invocados durante su elaboración.

Conclusión

Los Collares de Santería son elementos que como se ha manifestado durante el desarrollo del presente artículo, forman parte importante de la vida de todo buen santero, pues no solo son símbolos de protección para quien los lleva, sino que además representan un vínculo, una forma como cada practicante de este culto se puede comunicar con su santo.

Ellos son recibidos al iniciarse en la práctica de la doctrina religiosa de la santería, y que luego de recibido toda la formación y preparación dentro del culto, son consagrados, con lo cual se bautiza al propio santero, quien portara este collar como una identificación personal, mediante la cual se muestra a que santo está dedicado, siendo ademas escogido previamente por el propio santo.

El color del collar depende básicamente del santo al cual representa y en cuya elaboración por un lado se sigue un ritual acompañado de rezos y cantos, ensartando las cuentas en función del número que identifica al santo, y una vez terminado el collar, es necesario que sea purificado adecuadamente, y colocado por ello con Omiero por siete días en la sopera del santo correspondiente.

Pero no menos importante es el hecho de que los collares deben ser mantenidos adecuadamente, evitando utilizarlo en las ocasiones cuando esta prohibidos, como por ejemplo durante la práctica de las relaciones sexuales, o para bañarse o dormir. Aunque se sugiere que en caso de enfermedad se deje el de Obatalá.

Los collares son sensible a las energías negativas, con lo cual pueden estar expuestos a tensiones y volverse rígidos, siendo el momento propicio para realizarles el refrescado. Para lo cual es necesario que sean colocados en la sopera de su santo con agua de coco y miel, durante unas 24 horas.

Para guardar adecuadamente estos collares, es necesarios envolverlos en un pañuelo blanco, sin ser enrollados, pues es símbolo de irrespeto, y luego de cubrirlos con este pañuelo, se colocan en la sopera del Orisha. Recomendándose que solo pueden ser limpiados con agua de coco.

Además cuando se llega a romper el collar, lo cual es una mala señal, pues se considera que puede estar representando problemas inminentes, se sugiere que no sea arreglado por el propio dueño, sino que en este caso acuda en busca de orientación con su padrino o madrina, ya que ellos conocen las medidas que se deben tomar en estos casos.

Para finalizar nuestro artículo, le dejaremos algunas frases reflexivas pronunciadas por los Orishas Yoruba.

“Tú enemigo siempre estará en desventaja, él no puede ver lo que a ti te acompaña”. Eggún

“Dice Ifá: En el reina del amor unos aman y otros son amados; la felicidad es poder ser las dos cosas”

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