Alfabeto rúnico o vikingo y el significado de los arcanos

El alfabeto rúnico o vikingo es el método de escritura utilizado por los pueblos nórdicos a través de la Era Vikinga. El término rúnico proviene de los símbolos que componen éste alfabeto y que se llaman runas, las cuales equivalen a las letras en el alfabeto latino.

Alfabeto Runico

Alfabeto Rúnico y su Significado

El alfabeto rúnico reúne a una agrupación de alfabetos los cuales hacen uso común de unas letras denominadas runas, que se utilizaron para escribir en los dialectos germánicos, primordialmente en Escandinavia y las islas Británicas, si bien igualmente fueron empleadas en Europa central y oriental, a través de la antigüedad y del medioevo, previo a y durante la cristianización de esos territorios.

Las variedades escandinavas del alfabeto son conocidas como futhark o fuþark (se pronuncia de acuerdo al Alfabeto Fonético Internacional AFI: [‘fuθark]), vocablo que proviene de las seis runas iniciales: Runic letter fehu.svg Runic letter uruz.svg Runic letter thurisaz.svg  Runic letter ansuz.svg  Runic letter raido.svg Runic letter kauna.svg  que se transliteran como F, U, Þ, A, R y K. La variedad anglosajona es conocida como futhorc, a causa a los cambios resultantes en la articulación de estas mismas seis letras en el inglés de la antigüedad.

Las leyendas rúnicas de mayor antigüedad hasta ahora encontradas se remontan a alrededor del año 150, y en modo general, el alfabeto fue sustituyéndolo por el latino con la llegada del cristianismo, cerca del año 700 en la Europa central y al concluir la época vikinga, cerca del 1100, en Escandinavia.

Aun así, el uso de runas se mantuvo en Escandinavia hasta bien entrado el siglo XX, particularmente en la Suecia rural, utilizándose fundamentalmente en el decorado con runas y en los almanaques rúnicos. El trío de alfabetos rúnicos de mayor importancia, y los cuales detallaremos más adelante, son:

  • El futhark arcaico (c. 150-800)
  • El futhorc anglosajón (400-1100)
  • El futhark joven o futhark escandinavo (800-1100)

Igualmente se pueden encontrar diversas versiones del futhark joven:

  • Las runas de rama larga igualmente denominadas danesas
  • Las runas de rama corta o runas de Rök, asimismo tituladas sueco-noruegas
  • Las runas de Helsingia (carente de poste o eje vertical)
  • Las runas islandesas

Al pasar del tiempo, el futhark joven devino en:

  • Las runas marcomanas
  • Las runas medievales (1100-1500)
  • Las runas dalecarlianas (c. 1500-c. 1800)

La procedencia de la caligrafía rúnica son desconocidos, ya que una gran cantidad de los caracteres o símbolos del futhark arcaico se parecen en gran medida a los símbolos del alfabeto latino.

Entre otros aspirantes para ser sus antecesores están los alfabetos del norte de Italia que se remontan a los siglos V a I a. C., lepóntico, rético y venético, todos ellos muy próximos y originados del alfabeto etrusco. Al compararse las grafías aparecen semejanzas en numerosos aspectos.

Contexto del Alfabeto Rúnico

La denominación que se le asigna a los símbolos de estos alfabetos es “runa”, en oposición a “letra” del latino y griego, como se muestra asentado ya en un bastón labrado alemán del siglo VI e igualmente, quizá como runo, en la piedra de Eingang (siglo IV). Este epíteto proviene de la raíz run- (runa en gótico), que quiere decir “secreto” o “susurro” (a diferencia del finés, que tomó el parecido “runo” pero que significa “poema”).

Las runas comenzaron a ser empleadas por los pueblos germánicos de las centurias I o II. La leyenda rúnica de mayor antigüedad se remonta a alrededor de 160 y se localiza en un peine encontrado en la ciénaga de Vimose, Funen, en la cual se puede leer harja (peine). Otro postulante que entra en la disputa a ser la más añeja es la leyenda del siglo I de la fíbula (broche) de Meldorf.

Este etapa coincide con las postreras fases lingüísticas del idioma protogermánico o germánico general, que se desarrollaba hacia los dialectos de sus tres derivadas en los siguientes siglos, aunque no explícitamente separados: los lenguajes germánicos septentrionales, lenguajes germánicos occidentales y lenguajes germánicos orientales.

No hay diferenciación entre vocales largas y breves en las leyendas rúnicas preservadas, a pesar de que tal distinción se hallaba presente fonológicamente en los lenguajes pronunciados de la época. De igual modo, no hay símbolos de consonantes labiovelares en el futhark arcaico (símbolos que fueron incorporados tanto en el futhorc anglosajón y el alfabeto gótico como variedad de la letra p.

Mitológicos

A las runas se les consideraba de procedencia divina (nórdico ancestral: reginkunnr) según la remota convicción escandinava, las cuales eran otorgadas de los dioses, un obsequio de Odín hacia los mortales.

Esto se evidencia ya cerca del s. VII d. C. en la leyenda de la piedra de Noleby, en Suecia (Runo fahi raginakundo toj[e’k]a…, que se traduce “Alistó la apropiada runa divina…”​) y en la piedra de Sparlösa de la centuria IX (Ok rað runaR þaR rægi[n]kundu, que quiere decir «traducir las runas de divina procedencia»​). De mayor notoriedad en Hávamál, verso 80, se detalla igualmente a las runas como reginkunnr:

80. Þat er þá reynt,
er þú að rúnum spyrr
inum reginkunnr,
þeim er gerðu ginnregin
ok fáði fimbulþulr,
þá hefir han bazt, ef hann þegir.

80. Está demostrado:
si runas inquiries,
las de procedencia divina,
las que elevados poderes hicieron
y el tulr (“sacerdote” Odín) superior tiñó,
mucho se obtiene acallando.

La Edda poética Rúnatal reseña que su creador fue la deidad Odín, y las estrofas s 138 y 139 detallan cómo Odín obtuvo las runas mediante su propio sacrificio. El escrito es como sigue:

Nórdico antiguo

Veit ec at ec hecc vindga meiði a
netr allar nío, geiri vndaþr oc gefinn Oðni,
sialfr sialfom mer,
a þeim meiþi, er mangi veit, hvers hann af rótom renn.

Við hleifi mic seldo ne viþ hornigi,
nysta ec niþr, nam ec vp rvnar,
opandi nam,
fell ec aptr þaðan.

Castellano

Sé que pendí en un árbol movido por el viento
nueve prolongadas noches lastimado con una lanza y ofrecido a Odín, yo mismo entregado a mí mismo,
en aquel árbol del que ninguno sabe la procedencia de sus raíces.

No me otorgaron pan ni de tomar del cuerno,
miré hacia lo profundo,
Cogí las runas las cogí entre gritos,
tras ello me desplome a la tierra.

Están disponibles un par de relatos acerca de cómo las runas llegaron al conocimiento de los mortales. El Rígsþula relata como Ríg, reseñado como Heimdall en la introducción, engendró tres hijos de mujeres: Thrall (esclavo), Karl (hombre liberto) y Jarl (noble).

Estos hijos devinieron en los antecesores de las tres categorías de hombres que señalan sus nombres. Al Jarl alcanzar la edad de empezar a manipular armas y exhibir otros indicios de nobleza, Rig retornó y, habiendo aceptado a Jarl como su hijo, le instruyó en las runas. En 1555, el desterrado arzobispo sueco Olaus Magnus asentó una tradición acerca de un tal Kettil Runske que había hurtado tres bastones rúnicos de Odín y así aprendió las runas y su magia.

Históricos

El alfabeto rúnico evolucionó de manera tardía, siglos a posteriori de los alfabetos mediterráneos de los cuales posiblemente provienen. Se conocen semejanzas con los alfabetos de procedencia fenicia (latino, griego, etrusco) que no pueden imputarse a la simple casualidad.

Uno de los ancestrales alfabetos itálicos, el abecedario rético de Bolzano, suele referirse con frecuencia como postulante a ser la fuente de las runas, con apenas cinco runas del futhark arcaico (Runic letter ehwaz.svg eRunic letter iwaz.svg ïRunic letter jeran.svg jRunic letter ingwaz.svg ŋRunic letter pertho.svg p) que no tienen su equivalente en el alfabeto de Bolzano.​ Esta teoría suele ser desestimada por estudiosos escandinavos, que habitualmente favorecen el origen latino de la mayor parte de las letras rúnicas.

La propuesta del origen itálico ancestral o etrusco del norte esta sustentada en la leyenda del casco de Negau que se remonta al siglo II.​

Las figuras angulares de las runas son de uso común con la mayor parte de los alfabetos contemporáneos de dicho tiempo usados en grabados en piedra o madera. Una particularidad del alfabeto rúnico, al compararse con la familia del itálico ancestral, es la carencia de trazados horizontales. Las runas eran escritas regularmente en las orillas de modestas piezas de madera.

Las hendiduras primarios talladas corrían por la pieza de forma vertical, en dirección opuesta a la de la veta de la madera: las curvas son arduas de delinear, y las líneas horizontales tienden a perderse entre las vetas propias de la madera. Esta particularidad es igualmente compartida con otros alfabetos, como las iniciales formas del alfabeto latino utilizadas en la leyenda Dueños.

La teoría de la procedencia germano occidental conjetura con que el alfabeto rúnico pudiese haber sido introducido por clanes germánicos del oeste.

Se sustenta esta hipótesis en que las leyendas de mayor antigüedad (c. 200 d. C.), localizadas en ciénagas y sepulcros en el área de Jutlandia (las leyendas de Vimose), exhiben terminaciones de palabra que, siendo traducidas por filólogos de Escandinavia como proto nórdico, no han sido aún descifradas y son motivo de controversia entre lingüistas. Leyendas como wagnija, niþijo y harija simbolizan presuntamente los nombres de tribus.

Como conjetura se han planteado los nombres de los Vangiones, los Nidense y los Harii, tribus localizadas en el área de Renania.​

Puesto que las denominaciones terminadas en -io son una adecuación de la morfología germánica de la finalización latina -ius, y el sufijo -inius se transforma en germánico -inio,​ la dificultosa terminación en -ijo en la declinación masculina del proto nórdico podría solucionarse asumiendo el influjo romano en la región de Renania.

Al tanto que el raro final en -a de laguþewa (cf. Syrett 1994:44f.) puede solucionarse admitiendo que el nombre pueda ser germano-occidental.

No obstante, ha de notarse que en la etapa temprana de la escritura rúnica se admite que las desigualdades entre los lenguajes germánicos son mínimas. Otra hipótesis admite una unidad germánico septentrional occidental que antecede la emergencia del proto nórdico, particularmente hasta el siglo V.

Una proposición alterna que reseña la imposibilidad de catalogar las primeras leyendas tanto de septentrionales como de occidentales es la sugerida por È. A. Makaev, quien admite un “koiné rúnico especial”, un germánico literario temprano utilizado por toda la colectividad germano-común tras el distanciamiento del gótico (siglos II a V), al tanto los dialectos pronunciados habrían alcanzado cada vez mayor diversidad.

El origen del Futhark arcaico fue completado para inicios del siglo V, con la piedra de Kylver transformándose en la evidencia inicial del orden del futhark, al igual que de la runa peorth.

Variedades del Alfabeto Rúnico

A partir de las leyendas halladas se ha podido establecer una clasificación entre tres variedades primordiales del alfabeto rúnico: futhark arcaico, futhorc anglosajón y futhark joven.

Futhark Arcaico

El alfabeto futhark arcaico, utilizado para escribir en proto-nórdico, esta compuesto de 24 runas que usualmente se agrupaban en tres agrupaciones de ocho, cada uno de las cuales se llamaba ætt.​ La lista inicial ordenada que se conoce del grupo total de 24 runas se remonta al año 400 y se halló en la piedra de Kylver en Gotland (Suecia).

Cada runa constaba de un nombre, escogido para simbolizar el sonido de sí misma, pero tales denominaciones no han permanecido registradas de modo directo para el futhark arcaico.

No obstante, se han reelaborado lingüísticamente estas denominaciones en proto-nórdico a partir de los apelativos de las runas de alfabetos posteriores, que sí han contado con registro, por ejemplo en los poemas rúnicos, y las denominaciones de las letras del alfabeto gótico a las cuales se suele nombrar de forma idéntica que las runas semejantes.

Futhorc Anglosajón

El alfabeto rúnico más completo es el frisón y anglosajón, el cual es una interpretación extensa del futhark, que estaba compuesto de 29 runas, y más adelante inclusive de 33 caracteres. Fue utilizado posiblemente desde el siglo V. Se conoce un par de teorías acerca del origen del fuþorc anglosajón. Una de ellas presupone que evolucionó en Frisia y más luego se difundió por Inglaterra.

La otra teoría sustenta que las runas fueron incorporadas por los escandinavos en Inglaterra en la cual fueron alternándose hasta conformar el fuþorc y más adelante serían exportadas a Frisia. Los pocos registros arqueológicos no pueden corroborar ninguna de ambas teorías, ya que se han conseguido cerca del mismo número de leyendas en las dos regiones y de mismo tiempo histórico.

Leyendas en futhorc se localizan, a modo de ejemplo, en el cuchillo del Támesis, en el Código anglosajón de Viena, la poesía rúnica anglosajón del Otho B.x de la biblioteca Cotton y en la cruz de Ruthwell.

La versión extensa del alfabeto rúnico de 33 runas (incluyendo las dos variantes de calc como una misma runa), que sólo se muestra en los escritos, esta compuesta además de las siguientes:

Thorn y wynn (ƿ) son las que quedaron, incorporándose en el alfabeto latino para simbolizar los sonidos [θ] y [w], correspondientes. Y Gyfu se transformó en la letra yog (ȝ), incorporándose provisionalmente en el alfabeto latino del inglés medio para simbolizar el sonido [g].

Futhark Joven

El fuþark joven, igualmente denominado fuþark escandinavo, es una interpretación más moderna y disminuida del futhark arcaico, el cual está compuesto de apenas 16 runas, congregadas en tres ætts.​ Esta disminución en el número de símbolos contradictoriamente va en paralelo al incremento fonético que ocurrió al evolucionar el proto-nórdico hacia el nórdico antiguo.

Se le ubica en Escandinavia y los afianzamientos en el exterior de la época vikinga y comenzó a emplearse en el siglo IX, y según se dice son las runas que se muestran en las poesías rúnicas de Noruega e Islandia.

Están disponibles dos versiones primordiales del alfabeto rúnico: las runas de rama larga, o danesas, y las de rama corta , o sueco-noruegas, aun así, las dos se emplearon tanto en Dinamarca como en Suecia y Noruega. La distinción entre las dos interpretaciones ha sido objeto de polémica.

El criterio general es que tal diferencia estaba relacionada con su función, las runas de rama larga eran de utilidad para los textos solemnes en piedra, al tanto que las de rama corta se emplearían en la escritura cotidiana o en anuncios oficiales en madera.

Otras Variedades del Alfabeto Rúnico

Runas de Helsingia

Las runas de Helsingia, o runas carentes de poste, tomaron su nombre de la región de Hälsingland en Suecia, lugar en el cual se le hallaron por vez inicial, aun así, leyendas de las mismas características se han conseguido a posteriori en otras zonas de Suecia, las cuales fueron usadas entre los siglos X y XII.

Básicamente son las mismas runas sueco-noruegas pero mas simples, en la que se han suprimido en gran medida los trazos verticales, a lo que debe el apelativo de “sin poste”, y además, porciones de los trazos horizontales y transversales se reemplazan por puntos.

De esta variedad apenas han aparecido en las leyendas 15 runas, estando faltante el correspondiente a la ã, para contar con 16 caracteres como las otras versiones del futhark joven. Pero, al contar, todas estas runas con una simétrica, se ha propuesto que la faltante sea la simétrica especular de la n.​ A estas runas no se les ha concedido símbolos Unicode (por lo menos hasta Unicode 4.0).

Runas Islandesas

En las runas islandesas se simplifica igualmente el futhark joven, en el que se reducen ciertos trazos transversales o se reemplazan por puntos. Este alfabeto se empleó en Islandia entre las centurias XI y XIV.

En esta interpretación apenas existen 15 runas, ya que la última runa, yr, hubo de desaparecer al transformarse en superflua puesto que el sonido que representaba, /ɻ/, hubo de convertirse en una erre verdadera en el argot islandés del nórdico antiguo de la época.

Runas Marcómanas

El manuscrito de nombre De Inventione Litterarum, el cual se atribuye a Hrabanus Maurus señala que estas runas proceden de los marcomanos:«Marcomanni, quos nos Nordmannos vocamus», a pesar de que no exista una vinculación real con ellos, y a partir de entonces son conocidas por este nombre. Wilhelm Grimm escribió acerca de estas runas en 1821.

El alfabeto de runas marcómanas está compuesto de una curiosa combinación de runas del futhark arcaico y del futhorc anglosajón en una tentativa de los sabios carolingios de simbolizar la totalidad de las letras del alfabeto latino con sus semejantes rúnicas. Fueron usados en los escritos de los siglos VIII y IX primordialmente del sur del imperio carolingio germanoparlante.

Runas Medievales

El futhark joven se había diseminado en el medioevo por toda Escandinavia, pero su aminorada cantidad de runas no contaba con símbolos escritos para cada pronunciación del nórdico antiguo. Para mitigar esta insuficiencia se incorporaron variedades puntuadas de los caracteres que simbolizan consonantes sordas que a su vez representan a sus pares sonoras, y viceversa, y se agregaron algunas runas para abarcar la totalidad de los sonidos vocálicos.

Un patrón único no fue proseguido y las leyendas rúnicas escandinavas de la Edad Media exhiben variedades de los tipos de runas, y frecuentemente las semejantes a las letras s, c y z se emplean de forma permutable.

Las runas medievales se usaron hasta el siglo XV. La mayor parte de las leyendas rúnicas escandinavas preservadas se remontan al medievo, aún así, hay igualmente algunas leyendas en latín, lo que señala que las runas fueron de uso frecuente en la Edad Media y coexistieron con el alfabeto latino a través de varios siglos.

Runas Dalecarlianas

La ubicación alejada de la provincia sueca de Dalecarlia ocasionó que se implementara allí una variedad rúnica propia, mezcolanza de runas y letras latinas.​ Las runas dalecarlianas comenzaron a ser utilizadas a inicios del siglo XVI y se preservaron en ciertos usos hasta el siglo XX.

Hay un debate vigente si su empleo fue parte de una tradición incesante, o si los pobladores del siglo XIX y XX las reincorporaron estudiando las runas de manuscritos acerca del tema. Se emplearon primordialmente para la transcripción del lenguaje local, el elfdaliano.

Uso Mágico

Es bastante probable que las leyenda rúnicas de mayor antigüedad, como las conseguidas en artefactos con el nombre del artífice o del dueño, se usarán con finalidades mágicas además de como un sencillo alfabeto rúnico. Igualmente se ha aludido un uso adivinatorio de las runas en los tiempos vikingos, aun así, no hay evidencias científicas directas que sustenten esta afirmación.

En tiempos recientes, ciertas agrupaciones esotéricos y neopaganas han elaborado interpretaciones modernas del uso mágico y ceremonial de las runas. Los nazis, bajo el influjo del romanticismo y del nacionalismo völkisch, se consiguieron tan embelesados por ellas que llegaron a incorporar algunas a su simbología política y militar.

Runas de Bluetooth

El logotipo de Bluetooth es la mezcla de un par runas del futhark joven, hagall y berkanan, correspondientes a las letras «H» y «B», que son las primeras letras del nombre de Harald Blåtand (bluetooth en inglés), quien fue un soberano de Dinamarca en la época vikinga.​

Otras Versiones del Alfabeto Rúnico

A nivel de otros poblaciones o de otros tiempos se ha dado uso a un particular alfabeto rúnico, de los cuales a continuación ofrecemos algunos ejemplos:

Runa Cifrada

Las runas cifradas o runas crípticas son signos crípticos que reemplazan a las letras del alfabeto rúnico en las leyendas, con la finalidad de esconder total o de modo parcial el contenido del texto a los no conocedores de su decodificación.

Conservación de la Clave

En Islandia fue el lugar en el cual se preservó por más tiempo el entendimiento de los misterios de las runas cifradas, y en el cual por los siglos XVII y XVIII se redactaron varios escritos sobre el tema. El de mayor importancia de estos textos es Runologia de Jón Ólafsson (1705-1779) elaborado entre 1732 y 1752.

En el se clasifica y descifra cuantiosas runas crípticas y refiere a algunos de sus autores. Hoy día el manuscrito se conserva en la colección Árni Magnússon de Copenhague. El escrito de Ólafsson muestra el alfabeto futhark joven en el orden de la era vikinga, con la runa maðr que corresponde a la letra m antecediendo a laguz que corresponde a la l.

Este modesto detalle es un parámetro de gran importancia para la traducción de las runas cifradas de los tiempos vikingos, ya que en el siglo XIII las dos runas permutaban su lugar a causa del influjo del alfabeto latino en el cual la ele antecede a la eme.

Como los almanaques rúnicos del medioevo admitieron el orden ulterior al siglo XVII, hicieron considerar a los primeros runólogos que ese era el ordenamiento original, lo que hizo difícil la decodificación ya que la jerarquía de las runas en el alfabeto es de trascendental importancia en la traducción de las runas cifradas ya que el resultado es una clave numérica.

Estructura del Cifrado

En cada alfabeto rúnico las letras, agregado a mantener un orden como en los otros alfabetos, las runas se clasifican en diversos subgrupos denominados ætt. En el futhark joven, que posee 16 letras, se separan en tres agrupaciones, la primera con 6 y las otras con 5.

La costumbre islandesa denomina al primero de ellos el ætt de Freyr (las runas correspondientes a: f, u, þ, ã, r y k), la segunda agrupación el ætt de hagall (h, n, i, a y s) y la tercera el ætt de Tyr (t, b, m, l y R).

Aun así para dificultar la decodificación de las leyendas se trastoca el orden de las agrupaciones de modo que el ætt de Freyr sea el tercero y el de Tyr el inicial. Hay cuantiosas formas de runas cifradas pero todas ellas se fundamenta en el mismo principio, atribuir a cada runa dos números, uno por su ætt y otro para la posición ubicada dentro del mismo ætt.

Las runas tienda están compuestas en filas de variadas equis en cuyos cuatro brazos se disponían rayas. Cada X simbolizaba a dos runas, siendo leídas en el sentido de las agujas del reloj, las rayas del primer brazo simbolizan el número de ætt, las rayas en el segundo han de representar el número de la posición de la runa dentro de su ætt.

Las runas rama son idénticas. Las rayas que simbolizan los números se van juntando adheridas a una línea vertical que hace el papel de tallo, en el cual se sitúan de modo inclinado orientadas hacia arriba. Las ramas ubicadas hacia la izquierda señalan el número del ætt, y las ramas situadas a la derecha señalan la posición de jerarquía dentro del ætt.

Hay disponibles variedades de estos dos esquemas elementales, tales como por ejemplo trastocar los números (contando desde el final los ætts, y las posiciones de las runas dentro del ætt).

O alterando sus figuras como en las runas árbol y las runas gancho muy parecidas a las runas rama, ubicándose en las primeras las rayas en diagonal enfilando hacia abajo, y en las segundas igualmente enfilando hacia abajo pero en vez de rayas rectas son curvas las que señalan los números.

Hay numerosas piedras rúnicas que empleaban estos métodos para ensombrecer el significado de sus leyendas, particularmente las que se localizan en Orkney. Un procedimiento comparable de alteración de letras es el de las escalas ogam que se han registrado en el tratado Ogam.

Runas Ligadas

Las runas ligadas resultan de conectar dos o más runas mediante un línea compartida. El ligado de runas fue sumamente raro en las leyendas de la época vikinga, pero fue usual antes (leyendas en proto nórdico) y después, en las del resto del medioevo. Las runas ligadas se podrían utilizar con finalidades ornamentales, o bien para hacer resaltar una palabra o nombre, como por ejemplo el epíteto del maestro grabador.

Futhark Arcaico

Entre los patrones hallados en leyendas con runas del alfabeto futhark arcaico están:

  • Las runas eihwaz amontonadas se muestran en varias leyendas como: la piedra de Kylver y la inscripción Seeland-II-C. Se considera que es una manera de invocación mágica.
  • Runas gebo mezcladas con vocales: inscripción Kragel I.

Futhorc Anglosajón

Igualmente hay patrones con runas del alfabeto futhorc anglosajón:

  • La runa del futhorc ior (Ior rune.png) es el resultado del ligado de las runas gyfu (X) e ís (I).

Futhark Joven

A pesar de su poca presencia igualmente se pueden conseguir ejemplos de runas ligadas en las leyendas escritas con el futhark joven en la era vikinga.

Runas Húngaras

El alfabeto húngaro ancestral (en húngaro se conoce como rovásírás o székely rovásírás,​ székely-magyar rovás; resumido sencillamente como rovás “hendidura, marca”)​ es un método de escritura alfabético empleado por los magiares en el Alto Medioevo (del siglo VII al X). A causa de su remembranza rúnica, el alfabeto húngaro ancestral igualmente ha sido nombrado popularmente como “runas húngaras” o “alfabeto de runas húngaro”.

Se estima que el alfabeto proviene del alfabeto turco antiguo y posiblemente se reconoció por vez inicial en el siglo VII. Los magiares se establecieron en la planicie Panónica en 885 y en 1000, fecha en que se fundó el Reino de Hungría y fue admitido el Cristianismo, asimismo se adoptó el alfabeto latino y el húngaro fue desusado.

Aun así, en territorios remotos de Transilvania, el alfabeto tuvo una utilización marginal por los magiares székely al menos hasta el siglo XVII, con el nombre de székely rovásírás.

El alfabeto rúnico estaba acondicionado a la fonología del lenguaje húngaro, simbolizando letras por fonemas, tales como cs, gy, ly, ny, ö, sz, ty, ü, zs. El alfabeto húngaro contemporáneo simboliza estos sonidos con dígrafos (serie de letras empleadas para escribir un único sonido) y con símbolos diacríticos.

En contraste, el alfabeto rovásírás no posee las letras para los fonemas dz, dzs del húngaro contemporáneo, puesto que estos son desarrollos de reciente data en la historia de ese idioma. Las letras latinas q, w, x e y asimismo no poseen un correspondiente, ya que no son fonemas independientes en húngaro y apenas se usan para palabras foráneas.

Orígenes

Cerca de 600, las etnias magiares se mudaron hacia el suroeste desde sus ancestrales territorios en la zona costera al este del Mar Negro. Las runas húngaras están vinculadas con el alfabeto turco ancestral, a su vez posiblemente (aun asi persiste cierta polémica al respecto) proveniente del alfabeto arameo.

Caracteres

El alfabeto rúnico se compone de 42 letras que pueden cambiar de forma pero siguen siendo la misma. Ciertas consonantes presentan dos formas, por ejemplo, existe la aS frente a eS. La forma inicial se usa después de las vocales a, á, o, ó, u, ú, al tanto que la forma ‘e’ se denota tras e, ë, é, i, í, ö, ő, ü, ű.

Las runas húngaras igualmente pueden llevar incluidas algunas runas no alfabéticas que no se exhiben unidas sino como símbolos separados. Se han conocido como capitán dictorum y no se ha determinado claramente su procedencia o su uso normal.

Discusión Académica

La caligrafía con runas húngara fue reseñada por vez inicial en el humanismo del Renacimiento y del Barroco. Específicamente en 1598 por János Telegdi en su texto, “Rudimenta Priscae Hunnorum Linguae”, en el que muestra su versión de las rovás. Esta libro igualmente incluye textos en húngaro escritos con runas como por ejemplo el “Padre nuestro”.

En la centuria XIX los académicos comenzaron a investigar la normativa y otros aspectos de esta escritura y fue en ese instante cuando el término rovásírás empezó a ser parte de la conciencia colectiva húngara. Puesto que la escritura con runas había sido reemplazada por el latín, los estudios de los lingüistas se vieron en la necesidad de reconstruir el alfabeto desde documentos y materiales históricos.

Gyula Sebestyén, etnógrafo y folklorista  y Gyula (Julius) Németh, filólogo, lingüista y turcólogo, fueron quienes ejecutaron la mayor parte de esta obra y por ello los trabajos de “Sebestyén Rovás és rovásírás” (Hendiduras y Escritura de Runas, 1909) y “A magyar rovásírás hiteles emlékei” (Vestigios Fiables de la Escritura con Rúnica Húngara, 1915) incluyen profusa información sobre el tema.

Runas Túrquicas (Inscripciones de Orjón)

Las Inscripciones de Orjón (u Orkhon), igualmente denominadas Runas túrquicas, son las muestras conocidas de escritura de mayor antigüedad en lenguajes que son parte de la gran parentela lingüística de los dialectos turcos, rama altaica, cuya región geográfica se prolonga a partir el occidente de China hasta los Balcanes, por lo que sus escritos iniciales surgen en el interior de Asia Central.

Fueron reseñadas en dos monolíticos levantados en el Valle del Orjón (Mongolia) de los años 732 al 735 en respeto a dos príncipes túrquicos Köktürks de nombre Kültigin y Bilge Kağan. Conforman parte del espacio patrimonial llamado “Paisaje Cultural del Valle del Orjón” proclamado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Las leyendas fueron halladas y hechas públicas por rusos: Nikolái Yudintsev hizo el hallazgo durante una expedición al Valle del Orjón, hoy día Mongolia, en 1889 y las hizo públicas Vasili Radlov. Posteriormente fueron transcritas por el filólogo danés Vilhelm Thomsen en 1893. La escritura es muy semejante a la conseguida en monumentos de la era de Tu-jue (突厥, pinyin: tu2 jue2), en China durante la dinastía Tang.

Runas Armanen

Las runas armanen o futhark armanen (producto de mezclar los términos ario-alemanes​) es un conjunto de 18 runas concebidas como oráculos en 1902 por el espiritista y místico regeneracionista del paganismo alemán Guido von List, hechas públicas junto con sus tesis adivinatorias en su obra de 1908 “El secreto de las runas” ​(en alemán: Das Geheimnis der Runen).

Historia

Guido von List señaló que estas runas le fueron manifestadas en una visión en el tiempo de 11 meses en la que quedó ciego luego de una operación de cataratas en 1902. De acuerdo a él se le abrió un «ojo interno» mediante el cual se le develó “El secreto de las runas”.

List aseguró que el Futhark Armanen había sido cifrado en el Rúnatal de la Edda poética (versos del 138 a 165 del Hávamál), en el cual de la estrofa 147 a la 165 Odín detalla dieciocho deseos, y la llamó la “Canción de las 18 Runas”. List y sus discípulos consideraban que sus runas simbolizaban las runas originarias en las cuales la totalidad de las runas históricas se habían fundamentado.

El catalogo de List está basado primordialmente en las formas de runas del futhark de Escandinavia, a las que se le agrega dos runas del futhorc, aun así los nombres y sus pares fonéticas están más cercanas a las del futhorc anglosajón.

Agregado a ello, se mantiene el orden del alfabeto escandinavo moviendo la runa man de la posición 13º a la 15º, y situando las dos incorporaciones del futhorc en el final, la “eh” parecida a la runa “ar” y la runa “gibur” similar a “gyfu”.

Las Runas

Las iniciales dieciséis runas de List equivalen a las runas del futhark joven con ciertas alteraciones de sus formas, como alguna transposición especular (como en la runa ar) o el agregado de una linea diagonal alargada. Igualmente agrega dos runas adicionales en el final. No obstante sus nombres son más cercanos a los títulos de las runas del futhorc.

  1. Fa (tal cual la forma de la runa fé del futhark joven).
  2. Ur (tal cual la ur del futhark joven).
  3. Thurs (tal cual la thurs del futhark joven).
  4. Os (transpuesta especular de óss del futhark joven).
  5. Rit (tal cual la reid del futhark joven).
  6. Ka (tal cual la kaun del futhark joven).
  7. Hagal (tal cual la hagall del futhark joven).
  8. Nauth (tal cual la naudir, igualmente denominada not).
  9. Is (tal cual la ís del futhark joven).
  10. Ar (tal cual la ar de rama corta con una linea alargada parecida a una cen invertida).
  11. Sig (parecida a la sigel anglosajona).
  12. Tyr (tal cual la tyr del futhark joven).
  13. Bar (tal cual la bjarkan del futhark joven).
  14. Laf (tal cual lögr del futhark joven).
  15. Man (tal cual la madre del futhark joven).
  16. Yr (tal cual la yr del futhark joven pero con sonido [i]).
  17. Eh (la misma denominación que la runa eh del futhark, pero con la forma de ar).
  18. Gibor (nombre idéntico a la gyfu anglosajona y con dos brazos agregados a modo de esvástica).

Resurgimiento de la Magia Rúnica

Las runas armanen constituyeron uno de los primordiales impulsos del resurgimiento de la fantasía rúnica en los círculos espiritistas del neopaganismo alemán y nacional socialistas. Aun así cuando los nazis emplearon runas en sus atuendos y signos optaron por emplear las más identificables runas del futhark antiguo y el futhorc.

Finalizada la segunda guerra mundial, Karl Spiesberger renovó el sistema de convicciones suprimiendo los aspectos racistas y folkloristas,​ que habían sido instituidos por Guido von List, Friedrich Bernhard Marby y Siegfried Adolf Kummer.​ Luego Karl Hans Welz,​ Stephen E. Flowers, Adolf Schleipfer, Larry E. Camp​ y Víctor Ordell L. Kasen han seguido tratando de excluir cualquier matiz racial de esta seudociencia.

En las naciones germano parlantes tuvieron gran influencia las runas armanen entre los espiritistas rúnicos. De acuerdo a Stephen E. Flowers son inclusive más famosas que las runas históricas del futhark arcaico:

La energía personal de List y que su grandiosa y poderosa Orden Armanen fuese capaz de crear tesis rúnicas para los magos germanos […] desde aquellos tiempos hasta hoy día […] el método de runas armanen … en 1955 había devenido en casi una tradición en la sociedad alemana.

Las runas armanen igualmente se constituyeron en una importante influencia en la literatura espiritista de lengua inglesa.

Runas Enanas (Cirth)

Las cirth («runas» en sindarin) son un alfabeto formulado por el filólogo y autor J. R. R. Tolkien para su legendarium. De acuerdo a esta cosmogonía, el alfabeto rúnico de Tolkien fue engendrado por Daeron de Doriath en la Tercera Edad del reclusión de Morgoth, para ser usado en las leyendas .

Aun así los Sindar no las emplearon sino hasta casi el fin de la Primera Edad del Sol, fueron admitidas por los Enanos, que las divulgaron por toda la Tierra Media. Las cirth originarios constituían un modalidad asistemática, así como todos sus derivados, tal cual Angerthas Moria, exceptuando las Angerthas Daeron. Denominadas certhas en quenya y runas en oestron. A continuación le dejamos los siguientes enlaces de su interés:

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