La Cultura Nórdica: historia, símbolos y dioses

En la mitología o cultura nórdica existe toda una plétora de dioses y seres sobrenaturales donde inclusive había espacio para los humanos. No era una religión, no había templos ni libros sagrados, ni siquiera una lucha entre el bien y el mal sino era la armonía versus el caos.

Cultura Nordica

La Cultura Nórdica

Las expresiones mitología nórdica o germánica o escandinava abarcan todo lo concerniente a lo religioso, creencias y fábulas de las poblaciones escandinavas germanas, englobados aquellas que se establecieron en las ancestrales Islandia, Britania, Galia e Hispania, donde se congregaron las fuentes manuscritas de la mitología nórdica.

Esta creencia no era una religión revelada, ya que no existía una verdad cedida por los divinos a los mortales (aunque dispone de relatos de personas comunes conociendo las narraciones de los dioses a través de una visita a o de ellos), y no contaba con un libro sagrado. Se transmitía de manera oral como una extensa e irregular poesía.

Este tipo de transmisión prosiguió a través de la era vikinga, y nuestro entendimiento sobre ella se fundamenta primordialmente en las Eddas y otros tratados medievales redactados durante o tras la Cristianización.

En el folclore escandinavo, estas convicciones persistieron mucho tiempo, y en específicas zonas rurales ciertas tradiciones han sido preservadas hasta hoy. Otras son de recién resurgimiento como el neopaganismo germano. La mitología igualmente se ha mantenido como fuente inspirativa tanto en la literatura como en producciones cinematográficas.

Orígenes de la Mitología y la cultura Nórdica

Los Nórdicos existieron desde cerca de 200 a 500 D.C. en el norte europeo y escandinavia. Luego de 700 D.C., los Nórdicos se desplazaron en busca de nuevos territorios, estableciéndose en partes de las islas Británicas, Islandia, Groenlandia y hacia el oriente en Rusia. Desde esa etapa los Nórdicos fueron denominados Vikingos.

Cultura Nordica

Esta mitología es la versión mejor conservada de la ancestral mitología germana, afín a todos los pueblos germanos, que igualmente incorpora la estrechamente vinculada mitología anglosajona. La cosmogonía germana, al mismo tiempo ha devenido de una mitología indo-europea más antigua.

Es relevante destacar que de esta cosmogonía no eran parte los pueblos nórdicos de raza urálica (fineses, estonios y lapones) ni báltica (lituanos y letones), pues ellas contaban con una propia, aunque semejante (en particular los bálticos ya que igualmente son una ramificación de pueblos indoeuropeos).

Determinar sus orígenes ciertamente no es una tarea simple, ya que al ser primordialmente un pueblo de tradición oral las fechas asignadas son meras especulaciones. De cualquier modo, se describe a la luz de la Gnosis que sus fundamentos provienen de la Isla Sagrada del Norte, en Thulé, situada en lo que hoy conocemos como Círculo Polar Ártico.

Desde entonces, la erudición encubierta de los dioses fue traspasada mediante mitos y leyendas de estirpe en estirpe y de generación en generación. Alrededor del siglo X ciertos monjes irlandeses se desplazaron a Islandia en busca de la soledad y se contactaron con los vikingos, recopilando algunos de sus poemas herejes.

Cosmología de la Cultura Nórdica

Dentro de las características de la cultura nórdica el mundo se representa como un disco raso, el cual se ubica en las ramificaciones del árbol del mundo Yggdrasil, que sustentaba los nueve mundos. Se encontraba poblado de diversas criaturas entre las que se destacan: un dragón denominado Nidhogg que moraba en las raíces.

Este dragón mordisqueaba las raíces para abatir a un águila sin nombre (lográndolo en el Ragnarök) que moraba en la rama más elevada, desde la cual supervisa los nueve mundos. Esta, al igual, cuenta con un halcón de nombre Veðrfölnir en el entrecejo, que controla los movimientos del águila.

Sumado a ello, existe una ardilla denominada Ratatösk que discurre de las raíces a la cima del árbol portando noticias inciertas del dragón al águila, y viceversa, plantando de esta manera la divergencia entre ellos. Asgard, la zona elevada del cielo, (del nórdico antiguo Ásgarðr, ‘recinto de los Æsir’), donde moraban los dioses, se encontraba en el centro del disco.

Únicamente se podía alcanzar caminando por el arco iris (el puente Bifröst), resguardado por Heimdall, quien disponía de un gran cuerno con el que alertaba cada vez que un Æsir (deidades del panteón de la mitología nórdica) o un Vanir lo atravesaba. Los gigantes residían en un sitio denominado Jötunheim.

Existía una helada y sombría morada de nombre Niflheim, y en el área más profunda de ella se hallaba Helheim, lugar gobernado por Hela, hija de Loki. Según la Edda prosaica, este era el postrer sitio de morada de la mayor parte de los muertos. Se encontraba ubicado en algún sitio al sur del candente reino de Muspelheim, casa de los gigantes de fuego.

Alfheim, domicilio de los elfos de luz (ljósálfar) y Svartálfaheim, domicilio de los elfos sombríos destacan entre otros dominios que conforman esta cosmología. Entre Asgard y Niflheim se hallaba Midgard, la zona baja del cielo, el mundo poblado por los humanos.

La cosmología de la mitología nórdica incorpora un vigoroso elemento de dualidad. A saber, el día y la noche disponen de su contraparte mitológica: Dagr/Skinfaxi y Nótt/Hrímfaxi, el sol y el lobo que la acosa (en esta cosmogonía “el” sol es femenino y “la” luna, masculina) trayendo la noche Sól y Sköll, la luna y el lobo que la acosa Máni y Hati, y la rivalidad plena entre Niflheim y Muspelheim que origina al mundo.

En todo lo indicado se congregan los más importantes símbolos de la cultura nórdica, si bien sea de representación divina, humana, animal o de los elementos que componen su mundo. Todo ello puede observarse reflejado en una honda convicción metafísica en los contrarios para la creación del universo.

El Panteón Nórdico

El panteón nórdico comprende una diversa gama de dioses y diosas. Nuestro entendimiento de la mitología nórdica se fundamenta primordialmente en documentos manuscritos entre los siglos 11 y 18, posteriores a la conversión oficial de los nórdicos al cristianismo, en los cuales se registran historias previas.

Al igual que en otras culturas, se consideraba que muchos de las deidades de la mitología nórdica estaban vinculados entre sí, por lo que pueden ser figurados en un árbol familiar.

Seres Sobrenaturales

Hay tres linajes únicos e impresionantes de dioses nórdicos, los Æsir, los Vanir y los Jotun (denominados “gigantes” de aquí en adelante).

Los Dioses Vikingos

Los estados nórdicos idolatraban dos grupos de divinidades, una de ellas y la de mayor importancia, es la de los Æsir. En Asgard, el domicilio de los dioses, vivían los Æsir (dioses) y las Asynjur (diosas), los cuales integraban la asamblea que dirigía Odín, el de mayor nobleza e importancia.

Entre estas divinidades, se puede destacar a Thor, deidad del trueno, con guantes de hierro, su célebre martillo, Mjolnir, y propietario de un cinto mágico. Igualmente es dios de la fuerza y muy próximo a Odín en rango. Balder, hijo de Odín, deidad de la hermosura y el intelecto. Bragi dios de la erudición y la expresividad. Tyr, dios del coraje; ofrendó su mano para que los otros dioses amarraran al lobo Fenrir.

Heimdall, hijo de nueve vírgenes y centinela de los dioses, cuyo dormitar es inferior al de un pájaro y la resonancia de su cuerno puede escucharse en cualquier sitio del cielo o la tierra. Höðr, reconocido como enigmática deidad ciega que mató a su hermano Balder con un saeta de muérdago.

Era la única planta con la cual podía ser herido, ya que la progenitora de ambos cuando nació Balder, hizo jurar a todo ser con vida o inerte que no perjudica a su hijo, pero ignoró a una modesta planta, el muérdago. Loki, hastiado del ego y la inmunidad de Balder, le dio a su hermano ciego una saeta hecha de muérdago que liquidará a su hermano.

Odín escarmentó a Loki amarrándose a tres piedras e hizo escupir veneno a una serpiente sobre su rostro cada cierto tiempo, provocando un suplicio terrible y deformando su cara.

Vidar es la deidad retraída, pero el que mejor resuelve  cualquier disputa por compleja que sea. Váli es la divinidad de los arqueros, con una precisión inmejorable. Ull es el dios de la contienda cuerpo a cuerpo. Forseti es el campeón de la armonía y la amistad. Loki es la desgracia de todos los Æsir y de los humanos. Sagaz e intrigante, fortuito y caprichoso, es la deidad del caos, el azar, proclive a la mentira y a la trampa.

Entre las diosas o Ásynjur del panteón nórdico se halla Frigg, cónyuge de Odín, la adivina; Eir, la sanadora; Sjöfn, que lleva a los hombre a pensar en el amor; Var, deidad de las promesas; Syn, la custodia de las puertas; Iðunn, cónyuge de Bragi, resguarda en un estuche las manzanas que comerán los dioses cuando sean viejos.

La Tierra: Midgard

Midgard es el reino en el cual conviven los humanos, la Tierra, el cual fue creado luego que el dios Odín y sus hermanos Vili y Ve aniquilaron al gigante Ymir. En la cosmogonía nórdica, el mundo era tenido como un árbol inmenso, denominado el Mundo Árbol o Yggdrasil, al cual le circundan los nueve reinos, cada cual en su propio nivel.

Las raíces sostenían al árbol y sus ramificaciones le proporcionaban sombra al mundo. Las raíces del árbol bajaban hasta el inframundo,mientras que en la superficie, Midgard está abrazado por una serpiente enorme. Bifrost es un gran puente que enlaza a Midgard con Asgard, el hogar de los dioses.

El Cielo: Odín

Odín era la deidad poderosa de los nórdicos y era denominado el Gran Padre. Se le representa como un hombre de edad intermedia con cabello extenso y rizado y barba. Gungnir se llamaba su armamento y era una lanza que le elaboraron los enanos. Usualmente tenia como compañía un par de cuervos de nombres Hugin (Razonamiento) y Munin (memoria).

A causa de su sed de entendimiento, Odín ofrendó uno de sus ojos para así poder tomar de las raíces del Árbol del Mundo, Yggdrasil. Para conocer el misterio de las runas (hechizos mágicos), Odín se suspendió del Árbol del Mundo por nueve días. Sus ayudantes especiales eran unas féminas guerreras denominadas las Valkirias.

El Trueno: Thor

En la cosmogonía nórdica, Thor era la deidad del trueno, el cual genera el trueno con su martillo de nombre Mjolnir, que quiere decir “El Destructor”. Este martillo fue elaborado por los enanos, y retornaba mágicamente a las manos de Thor cuando lo requería. Thor era personificado como un hombre de gran estatura, musculoso, con pelo rojizo y una barba. Su cinto mágico podía doblar su increíble fuerza.

Su mayor adversario era la Serpiente del Mundo, que moraba en el océano que circundaba a Midgard, la Tierra. Son escasas las historias que quedan acerca de este enérgico campeón de las deidades. Una narra una aventura para aniquilar a la temida Serpiente del Mundo.

Encubierto como un juvenil pescador, Thor se junto con el gigante Hymir en su embarcación. Utilizando la cabeza de un buey Thor capturó a la bestia en la línea. Luego trato de matar a la serpiente con un inmenso lanzamiento de su espada. No obstante, el asustadizo Hymir segó la línea, dejando que la serpiente retornara al océano, impidiendo que Thor concluyera su trabajo.

Thor fue desafiado a un combate por el gigante Hrungnir, quien contaba con un corazón y una cabeza de piedra. El acompañante de Thor, Thjalfi, mintió al gigante al hacerle para en su escudo, lo cual favoreció a que Thor descendiera desde arriba y le partiera la cabeza.

El Cielo: Tyr

Tyr era la divinidad del cielo en la mitología nórdica, quien ofrendó una de sus manos por el bienestar de los dioses. En Asgard, el territorio de los dioses, se hallaba un lobo endemoniado de nombre Fenrir. Era de tal tamaño y ferocidad que únicamente Tyr osaba  acercarse. Los dioses resolvieron atar al lobo empleando una cadena elaborada por los enanos que no se podía romper.

El lobo, queriendo probar que la cadena no serviría, solicitó a una de los deidades que pusiese una mano dentro de su boca mientras le colocaban la cadena. La bestia se decepcionó al saber que la cadena era irrompible. Tyr había hecho el sacrificio de su mano para que los dioses se sintieran más seguros. Odín ocupó el lugar de Tyr como divinidad del cielo cerca de los siglos ocho y nueve.

La Luz: Heimdall

Heimdall es la deidad de la luz y cuyo rol es el de custodiar a los dioses, puesto que, desde las orillas del cielo, vigila Bifrost, el puente del arco iris que conforma el único acceso a Asgard, para impedir que los gigantes penetren a la fuerza. Poco duerme y su visión llega a inmensos territorios, que puede observar tan bien de noche como de día.

Sumado a ello, su fina escucha le facilita oír cómo crece la hierba o la lana de las ovejas. Con la denominación de Rig se le achaca ser padre de las tres castas de los humanos(criados, campesinos y combatientes). Su cuerno, Gjallar, alertará a las divinidades el Ragnarok, solicitándoles para que asistan a la batalla. En Ragnarok, Heimdall asesinar a Loki, pero perecerá a causa de las heridas recibidas.

Los Vanir

A pesar de que los pobladores iniciales del cielo eran los Æsir, estos no se consideraban las únicas deidades adoradas por las etnias nórdicas, ya que igualmente admitían el poder de los dioses de los mares, del viento, de los bosques y las fuerzas naturales. Vanir eran llamados estos dioses, moraban en Vanaheim y dirigían sus dominios a su antojo.

Njörðr gobernaba el viento, el mar y el fuego, y es su conyugue Skaði, la cazadora. Frey y Freyja son vástagos de Njörðr: Frey rige la lluvia y el sol y era evocado para pedir provechosas cosechas, simboliza la fecundidad; Freyja es la deidad del amor.

El Viento: Njord

Njord era la deidad del mar y el viento en la cosmogonía nórdica, siendo considerado el líder de los Vanir y progenitor de Freyr y Freya. Njord era cónyuge de la gigante Skadi. El padre de Skadi fue asesinado por los dioses y para reponer su pérdida, esta fue favorecida al escoger un cónyuge entre los dioses.

Ella no tenía permitido verles al rostro, únicamente a los pies, por lo que ella seleccionó a los pies más hermosos que vio creyendo que eran los del dios Balder, cuando ciertamente eran los de Njord. Skadi estaba habituada a subsistir en las gélidas montañas y Njord estaba amoldado a vivir en el mar. Esto complicó su matrimonio y en su momento resolvieron vivir separados.

Relación entre Æsir y Vanir

La diferencias entre Æsir y Vanir es relativa, ya que se destaca la naturaleza guerrera de los primeros y pacífica de los segundos. A ambos entornos pertenecen algunos dioses, y frecuentemente, se generan conjunciones o separaciones entre deidades.

Para ejemplificar, ancestralmente Frey y Freyja eran dos caras de una misma divinidad que posteriormente se dividió. Más adelante, la celebridad de Freyja, y la semejanza de sus nombres y ocupaciones, provocaron cierta confusión con Frigg.

Ciertos investigadores, entre los que se ubica a Georges Dumézil, recalcan una diferencia con relación a la condición terrenal del proceder de los Vanir. En ellos conseguimos competencias sobre el sembrado, el clima y las cosechas. La naturaleza de los Æsir no permite dudas de que nos referimos a deidades que se encargan de temas espirituales.

Un relevante suceso entre ambas agrupaciones es el convenio de paz, intercambio de prisioneros, y las bodas realizadas entre ellos tras una prolongada contienda, en la que finalmente vencieron los Æsir. Fue así como Njörd, el Van, arribó a Asgard para estar con sus dos hijos, Frey y Freyja, al tanto que Hœnir, el As, hermano de Odín, se estableció en Vanaheim.

Ciertos expertos han estimado que esta historia representaba el modo en que los dioses de las etnias indoeuropeas habían reemplazado a las ancestrales deidades de la naturaleza de los pobladores originales, si bien ha de resaltarse que ésta es sólo una suposición.

Es considerado por ciertos estudiosos que la diferencia Æsir/Vanir no es más que la expresión noruega de una separación de las deidades en general entre los indoeuropeos, similar a la de los olímpicos y los titanes en la cosmogonía griega o a su vez en porciones de la grandiosa gesta hindú, el Mahabhárata.

Los Jotuns

Los jotuns (jötnar, iotnar, þurs, eotenas, etc.) o gigantes son sujetos de peligrosidad para los humanos. Son comparables a los titanes y gigantes de la mitología griega y habitualmente se reconocen como “gigantes”, a pesar de que “trolles” y “demonios” se han propuesto como alternativas de mayor utilidad.

Son criaturas monstruosas e inmensas, pero igualmente sabias y ricas, de los que se aprovechan los dioses en determinadas circunstancias. Se encuentran en el principio del cosmos (que se configura del cuerpo de Ymir). Ciertos gigantes cuentan con una gran belleza (por citar, Gerðr).

El Mar: Aegir

Aegir era una deidad fiera del mar cuyos dedos eran como garras. Su cónyuge se denominaba Ran, y procrearon nueve hijas, las vírgenes que se sospechaba que movían las olas. Aegir en oportunidad se exhibía en el mar para destruir a los barcos. Con frecuencia, él y su cónyuge utilizaban redes para atrapar a los marineros, y trasladarlos al reino submarino.

Los capitanes le proporcionaban dinero a cada marinero, ya que en caso de ser atrapados podían disponer de un presente para los dioses. Los corsarios de Saxón ofrendaban como sacrificio a cada décimo preso, garantizando así una travesía segura a través del mar de Aegir. Aegir era personificado como una divinidad poderosa, usualmente sosteniendo una lanza. Es muy semejante al dios Griego Poseidón.

Relación entre Dioses y Gigantes

Determinados Æsir son herederos de los Jotuns y efectúan casamientos entre ellos. Ciertos gigantes se refieren por su nombre en las Eddas, y se exhiben como manifestaciones de las fuerzas naturales. Hay dos clasificaciones de gigantes: del hielo y del fuego.

Estos sustentan una rivalidad inclemente con los dioses, que se evidencia en luchas usualmente comandadas por Thor. En el Ragnarök las fuerzas de la devastación estarán dirigidas por gigantes, como Surt y Hrym.

Otros Seres Sobrenaturales

Desempeñando un papel secundario en el panteón nórdico se encuentran una serie de figuras que bien servían de apoyo o confrontación con los dioses.

Nornas

Las nornas (nornir) determinan el destino y sus resoluciones resultan definitivas. Se conjetura que podrían haber sido muy cuantiosas tiempo atrás, pero en la etapa escandinava (cuando son establecidos los poemas y relatos) existen tres nornas primordiales.

Ello son Urðr (“lo que ha sucedido”), Verðandi (“lo que está sucediendo”) y Skuld (“lo que habría de acontecer”), y moran en las raíces de Yggdrasill hilvanando el hado de los humanos, y, en particular, con hilo dorado, el de los paladines. Están relacionados a su vez con las dísir y las valquirias lideradas por Odín, también deidades vinculadas a cosas del destino, una noción muy relevante para estos pueblos.

Valquirias

Las Valquirias son figuras femeninas de importancia, de gran belleza y recias guerreras con el potencial de curar cualquier herida, las cuales eran escogidas directamente por Odín. Su labor radica en llevar al Valhalla, localizado en la ciudad del Paraíso, a los paladines vencidos en batalla. En ese lugar los cuidaban proporcionándoles hidromiel y seduciéndonos con su belleza.

Las valquirias tenían que ser vírgenes (skjaldmö) y su vivienda usual era el Wingolf, localizado al lado del Valhalla. Eran dirigidas por la deidad Freyja. Este es uno de los mitos de la cultura nórdica que más se ha conocido y  propagado.

Enanos y Elfos

Los enanos (dvergr) eran una casta peculiar, pues se desarrollaron de los gusanos que se alimentaron del cadáver de Ymir, el cual fue aniquilado por los dioses al inicio de los tiempos, Moran bajo tierra (Svartalfheim) y su ocupación primordial es la minería y la metalurgia. Sumado a ello, cuentan con la erudición oculta y sagrada para fraguar armas mágicas para los héroes y objetos muy potentes para los dioses.

Los alfos o elfos (álfar) en la etapa escandinava configuraban dos agrupaciones: los álfar de luz (ljósálfar), que habitan en el cielo (el domicilio de Frey se denomina Alfheim) y los álfar negros o sombríos (svartálfar, dökkálfar).

Ciertamente no eran elfos, sino una variedad de los enanos, una ramificación que tuvo enorme reproducción con elfos y dioses, por lo que concluyeron deviniendo en una rara combinación entre enanos y elfos. No obstante y con seguridad, en los inicios la relevancia de los elfos era superior, más tarde alcanzaron una posición muy desvalorizada en las creencias folclóricas.

La figura hidalga de los elfos, espigados y hermosos, se relegó y se llegó a la noción de elfo como criatura modesta y revoltosa. Evidencia de ellos son los elfos que se muestran en las obras de William Shakespeare. La relación con los humanos es confusa, ya que pueden ocasionar enfermedades pero igualmente beneficiar. Se les ofrendaba un importante culto sacrificial efectuado a fines del otoño (el álfablót).

Bestias

Entre otras criaturas sobrenaturales que se revelan en esta mitología se hallan Fenrir, el lobo enorme, y Jörmungandr la serpiente del mar que se encuentra circundando rodeando al mundo. Estas dos monstruosidades son explicados como la prole de Loki y la gigante Angrboda.

Seres más benévolos son Hugin y Munin (“Razonamiento y memoria”), los dos cuervos de los cuales dispone Odín, la deidad superior, que cuando retornan de recorrer todos los mundos le murmuran al oído todo lo que han observado, y Ratatösk, la ardilla que trepa las raíces del árbol que funge como eje del universo, Yggdrasil, en donde Odín se sujetó de sus ramas por nueve días y, tras lo cual, vió las runas.

Völuspá: El Principio y el Fin del Mundo

El principio y fortuito destino del mundo son reseñados en la Völuspá (“La predicción de la völva o de la sibila”), uno de los poemas más renombradas de la Edda poética. Estas odas cuentan uno de los más auténticos relatos creados en todas las crónicas de la religión y una manifestación de la eventual devastación del mundo que es singular por ser minucioso.

En la citada Völuspá, Odín, el señor del panteón de las deidades nórdicas, invocó al espíritu de una Völva fallecida (chamán o sibila) y le mandó que devela el pasado y el futuro. Ella se opone: “¿Qué quieres de mí? ¿Por qué incitar?”; pero al saberse fenecida no se atemoriza con Odín, y constantemente se burla de él.

Pero Odín persevera “Bueno, ¿que sabes de más?», si va a honrar su papel de rey de los dioses, debe ser dueño de todo el conocimiento. Luego de que la sibila ha expuesto los secretos del pasado y el futuro, cae de nuevo en la indiferencia: “Ahora me desplomo”.

El Principio de la Cultura Nórdica

En el origen se hallaba los dos mundos, el de hielo Niflheim y el de fuego Muspelheim, y, en el medio estaba el Ginnungagap, un “hoyo profundo”, en el cual nada existía. Un caldero denominado Hvergelmir (el caldero atronador) existía en Niflheim,el cual borbotaba, y todo lo que se desprendía de este, lo hacía en Ginnungagap.

Al contactarse con el vacío se convertía en hielo, hasta que, al concluir, el hielo finalizó llenándolo todo. Las brasas de Muspelheim descendían sobre el hielo, formando enormes nubes de vapor de agua, que al arribar de nuevo a Niflheim, constituían un bloque de hielo, en uno de ellos se encontraba un gigante primitivo, Ymir y una vaca enorme denominada Auðumbla, de la cual Ymir tomaba su leche.

Ésta relamió el hielo, creando el dios original, Buri, que fue progenitor de Bor, quien a su vez fue procreador de los iniciales Æsir, Odín, y sus hermanos Vili y Ve. Ymir era un andrógino, sus piernas fornicaron entre sí, engendrando la raza de los gigantes. Después los hijos de Bor; Odín, Vili, y Ve; mataron a Ymir y de su cuerpo formaron el mundo.

Los dioses controlaban el transcurrir de los días y las noches, al igual que las estaciones. Los seres humanos originarios fueron Ask (ash, fresno) y Embla (elm, olmo), que fueron labrados de madera y gestados por los dioses, Hœnir/Vili, y Lóðurr/Ve. Sól es la deidad del sol, una heredera de Mundilfari, y cónyuge de Glen, la cual cabalga diariamente por los cielos en su carro llevado por los caballos Alsvid y Arvak.

Este fragmento es llamado Alfrodull, que se traduce como “gloria de elfos”, un kenning usual para sol. Sól es apresada a través del día por Sköll, un lobo que quiere engullir. Los eclipses del sol simbolizan que Skoll casi la apresó. Está determinado que Skoll, fortuitamente, va a capturar y engullir a Sól; no obstante será sustituida por su hermana.

El hermano de Sol, la luna, Máni, es apresado por Hati, otro lobo. La tierra está resguardada del calor pleno del sol por Svalin, quien se ubica entre el sol y ella. En la convicción nórdica, el sol no proporcionaba luz, ya que esta provenía de Alsvid y Arvak.

La sibila reseña el gran fresno Yggdrasil y a las tres nornas (signos femeninos del hado inexorable; sus denominaciones son Urðr (Urd), Verðandi (Verdandi), y Skuld; se vinculan con pasado, presente y futuro), las cuales rotaban los hilos del hado bajo él. Ella detalla la originaria contienda entre los Æsir y Vanir y el aniquilamiento de Baldr, para posteriormente enfocar su atención al futuro.

Ragnarök (Creencias Escatológicas)

La perspectiva nórdica ancestral del futuro es lúgubre. Al final, se creía que las fuerzas de la maldad y el caos superarían y derrotaron a los dioses y custodios de los hombres de la bondad y el orden. Loki y sus enormes vástagos se liberarán, los fenecidos vendrían desde Helheim para agredir a los vivos. Heimdall, el guarda de los dioses, convocará a los anfitriones celestiales con un bramido de su cuerno.

Tras lo cual, vendrá una contienda final entre el orden y el caos (Ragnarök), en la cual fracasarán los dioses, ya que ese es su hado. Los cuales, sensatamente, unirán a los mejores combatientes, los Einherjer, para luchar a su lado cuando se necesite, pero, al final, no podrán prevenir la caída del mundo en el caos de donde surgió; los dioses y su mundo serán devastados. El mismo Odín será devorado por el lobo Fenrir.

Aun así, habrá unos cuantos sobrevivientes, tanto humanos como divinos, que habitarán el nuevo mundo, para recomenzar el ciclo. O así la sibila nos relata. Los sabios no concuerdan sobre si esto es una postrer adición al mito que abandona el influjo cristiano. Si es pre-cristiano, la escatología de la Völuspá puede plasmar una costumbre indo-europea más ancestral vinculada con la escatología del Zoroastrismo persa.

Reyes y Héroes de la Cultura Nórdica

La literatura sobre la mitología narra las leyendas de héroes y monarcas, así como de seres sobrenaturales. Estos personajes creadores de clanes y reinos disponen de una gran importancia como ilustraciones de las acciones apropiadas o los orígenes de la nación.

La literatura heroica puede haber desempeñado el mismo cometido que la epopeya nacional en otras literaturas de Europa, o puede relacionarse más con la identidad de tribu. En la antigüedad probablemente existieron cuantiosas de sus legendarias figuras, y generaciones de sabios escandinavos han intentado rescatar sus crónicas dentro de los mitos en las sagas.

En ciertas oportunidades el mismo héroe emerge de variadas formas. De acuerdo a cual parte del universo germano se trate, supervive la épica como Weyland/Völundr y Siegfried/Sigurd, y posiblemente Beowulf/Bödvar Bjarki. Otros destacados paladines son Hagbard, Starkad, Ragnar Lodbrok, Sigurd Ring, Ivar Vidfamne y Harald Hildetann.

Conocidos son igualmente las skjaldmös que eran mujeres “comunes” que habían escogido el camino del guerrero y las cuales fungen como heroínas y también como impedimentos en los viajes heroicos.

Formas de Adoración

A pesar de no ser reconocida como una religión sino como un conjunto de creencias, la cultura nórdica contaba con rudimentarios sitios de veneración así como con figuras chamanisticas.

Centros de Fe

Los clanes germanos jamás o pocas veces contaron con templos como modernamente los conocemos. La Blót, el estilo de veneración ejercida por los ancestrales pueblos germanos y escandinavos, se asimilaba a la de los celtas y los baltos. Podía celebrarse en arboledas sagradas, igualmente podía efectuarse en un hogar o en un sencillo altar de piedras amontonadas de nombre “hangar”.

No obstante, al parecer hubo otros relevantes centros como Skiringssal, Lejre y Gamla Uppsala. Adán de Bremen señala que hubo un santuario en Upsala con tres efigies de madera que procuraban personificar las figuras de Odín, Thor y Loki.

Sacerdotes

A pesar que existió un tipo particular de clero en el pasado, nunca adquirió la condición  profesional y semi-hereditaria de la categoría druídica celta. Esto se debió a que por su costumbre chamanística, el Seiðr, era sustentada por mujeres, las völvas.

Se refiere de modo general que el papel de rey germano devino de una función sacerdotal. Este papel de monarca se alineaba con el rol universal del godi, que era el superior de una agrupación de familias similares, y quienes dirigían los sacrificios.

Sacrificios Humanos

Sólo ha permanecido un testimonial de sacrificios humanos, el cual se localiza en el relato de Ahmad ibn Fadlan de un sepelio en un barco, en el cual una joven esclava aceptó escoltar a su amo al otro mundo. Menciones menos directas son proporcionadas por Tácito, Saxo Grammaticus y Adam von Bremen.

El Heimskringla relata cómo un, rey de Suecia, inmoló a nueve de sus vástagos en un afán por extender su existencia hasta que sus vasallos lograron evitar que matara al último de ellos, Egil. De acuerdo a Adam de Bremen, los monarcas de Suecia inmolaban esclavos masculinos cada noveno año, a través de los sacrificios de Yule (la festividad del solsticio de invierno) en el santuario de Upsala.

Los suecos no sólo podían escoger a sus soberanos, sino igualmente podían detenerlos, y se señala que, tanto Domalde como Olof Trätälja hubieron de ser sacrificados luego de años de hambruna.

Odín era vinculado con la horca, y una probable costumbre de sacrificios odínicos por estrangulación tiene cierta relevancia arqueológica por la presencia de cuerpos bien preservados por el ácido de las turbas de Jutlandia (luego ocupada por los daneses), en las cuales eran arrojados tras el estrangulamiento. Aun así, no existe evidencia escrita que refiera concretamente la causa de dichas prácticas.

Los Vikingos en la Cultura Nórdica

Los historiadores hoy día escriben sobre los vikingos como una agrupación de personas dedicadas primordialmente a los asaltos, guerras y conquistas. Este colectivo se muestra en acción a través de los años 793 y 1.066, constituyéndose desde diferentes regiones de Escandinavia, mayoritariamente suecos, noruegos y daneses.

Desde la perspectiva de la cosmogonía nórdica no está totalmente aclarado cuál fue el motivo por el cual el pueblo vikingo logró obtener su esplendor, pero existen dos causas que ayudan a entenderlo.

Conformaban un pueblo de navegantes de mares que regularmente eran fustigados por tormentas desmesuradas. Crearon rutas para el comercio por ríos navegables y conquistaron territorios inexplorados, destacándose Erik el Rojo, quien arribó a América medio siglo antes que Colón.

Comparaciones con Otras Mitologías

Al igual que otras creencias politeístas, esta mitología no cuenta con la típica confrontación entre el bien y el mal tradicional de Medio Oriente. Las deidades y las fuerzas que personifican son mucho más complicados de lo que aquí se indica. Las divinidades eran esencialmente regin (“poderes”, en sentido general) para los escandinavos.

De tal manera que Loki no es particularmente un contrincante de los dioses, a pesar de que en muchas crónicas se le exhibe como el némesis del personaje Thor. Los gigantes no son peculiarmente malignos, sino toscos, tormentosos e incivilizados.

La rivalidad existente en esta cosmogonía, en lugar de ser lo malo versus lo bueno, es armonía versus caos. Las deidades simbolizan el orden y la organización al tanto que los gigantes y los monstruos personifican lo caótico y desordenado.

Interacción con el Cristianismo

Una cuestión relevante en el entendimiento de esta mitología es que los informes más próximos que se disponen del lapso anterior al contacto fueron redactados por cristianos. A saber, la Edda Menor y la Heimskringla fueron escritas por Snorri Sturlusson en el siglo XIII, época en la que Islandia tenía ya dos centurias cristianizada.

Todas las sagas proceden de Islandia, aún así, inclusive bajo aquel estado de tolerancia religiosa, Snorri se vio influenciado por una perspectiva básicamente cristiana. La Heimskringla da algunas sugestivas aclaraciones a esta cuestión. Snorri muestra a Odín como un cabecilla militar humano originario de Asia, que obtiene poderes mágicos, invade Suecia, y a su muerte se transforma en un semidiós.

Habiendo degradado la divinidad de Odín, Snorri relata entonces la crónica del acuerdo que celebra el Rey de Suecia, Aun, con él, con la finalidad de prolongar su existencia, Aún debía inmolar a su hijo. Más adelante en la Heimskringla, Snorri reseña en detalle su convertimiento al cristianismo tal como Olaf Haraldsson (Olaf II el Santo) convirtió de modo brutal a los noruegos a la convicción cristiana.

En Islandia, intentando eludir una guerra civil, la asamblea de este país (Alþingi) sufragó a favor del cristianismo, pero permitió el paganismo en la intimidad de cada hogar. Suecia, por otra parte, tuvo una sucesión de guerras civiles en el siglo XI, las cuales concluyeron con el incendio del Templo de Upsala. En Inglaterra, la cristianización sucedió prematura y eventualmente, con muy poco uso la fuerza.

La conversión forzosa fue escasamente utilizada en las regiones donde se veneraba a los deidades nórdicas. Sin embargo, la conversión no sucedió tan súbitamente. La iglesia cristiana hizo todo lo posible por educar al pueblo que las deidades eran demonios, pero no tuvo mucho éxito y los dioses nunca se tornaron maléficos en el sentir popular en gran parte de Escandinavia.

Dos establecimientos centralmente ubicados y no tan aislados nos permiten ilustrar cuando se inició la cristianización. Investigaciones arqueológicas de sepulcros en la isla sueca de Lovön han evidenciado que la cristianización perduró de 150 a 200 años, sumado a que este era un asentamiento próximo a reyes y obispos.

Igualmente, en la visitada área comercial de la ciudad de Bergen, fueron localizadas abundantes inscripciones rúnicas del siglo XIII, entre las que se encuentran las inscripciones Bryggen.

Una de ellas dice “puede que Thor te acoja, puede que Odín sea tu amo», y otra es una seid (adivinadora) la cual dice “Labro runas sanadoras, Labro runas protectoras, en una ocasión contra los elfos, dos contra los trolls, tres contra los jotuns”. La segunda igualmente reseña a una valquiria de peligro, “skag-valkyrja” que posiblemente sea una variedad para Skögul.

De resto, existen escasos informes del siglo XIV al XVIII, a excepción del clero, así como Olaus Magnus (1555) redactó sobre los inconvenientes de abolir las ancestrales creencias. La crónica que se vincula con la Þrymskviða (Cantar de Thrym) al parecer ha sido particularmente resistente, así como el apasionada relato de Hagbard y Signy, y versiones asentadas tanto en el siglo XVII como incluso en el XIX.

En siglos recientes, folcloristas de Suecia registraron las convicciones del pueblo, en cuya área cuantiosas tradiciones de los deidades de la mitología nórdica sobrevivieron. No obstante, las costumbres se distancian del sistema aglutinante de los narraciones de Snorri. Cuantiosos dioses habían sido relegados y solo Odín y Thor aún aparecen en abundantes leyendas.

Freyja es referida en algunas ocasiones y Baldr sobrevive en relatos sobre topónimos. Ciertos componentes de la mitología nórdica sobrevivieron sin que fuesen considerados parte de esta, particularmente en lo referente a los seres sobrenaturales en el folclore escandinavo. Sumado a ello, las creencias nórdicas vinculadas con el destino se han mantenido firmes hasta la actualidad.

Puesto que el infierno de los cristianos se asemejaba con las manifestaciones de la muerte en la mitología nórdica, se apropió de una de las denominaciones de las creencias ancestrales, como Helvíti (castigo infernal). Ciertas tradiciones de Yule fueron conservadas, como la costumbre sueca de inmolar un cerdo en Navidad, que originariamente era parte al sacrificio a Frey.

Influencias Modernas de la Cultura Nórdica

Las deidades germánicas y los asuntos de mayor importancia de la mitología nórdica han aportado sin duda alguna vestigios y legados tanto en el léxico moderno como en la cultura coetánea. Vale destacar por su importancia las denominaciones de los días de la semana tanto en inglés, alemán e idiomas escandinavos.

Igualmente se ha de señalar que el músico germano Richard Wagner se inspiró en los contenidos y figuras de la mitología nórdica para redactar los libretos de sus diversas óperas, en particular: la tetralogía “El anillo del Nibelungo”.

Halldor Laxness, premio nobel de literatura de 1955, editó en 1968 la novela “Bajo el Glaciar”, en la cual expone desde la ficción componentes del cristianismo en una colectividad islandesa.

Del mismo modo, el autor J. R. R. Tolkien adoptó los mundos y castas de la mitología nórdica para su fábula de contenido fantástico “El Señor de los Anillos”. Este caracterizó todo el género de fantasía legendaria ulterior, determinado esencialmente por el empleo recurrente de componentes de esta mitología. También lee sobre estos temas de tu interés:

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