Las Leyendas de Querétaro y las calles queretanas

Te invitamos a conocer en el siguiente artículo cuáles son las historias más famosas en la cultura de Querétaro, ciudad emblemática de la República Mexicana y popular por contar con infinidades de pueblos mágicos. Aprende de las Leyendas de Querétaro a continuación.

Leyenda de Querétaro

Leyendas de Querétaro

En esta oportunidad estaremos conociendo algunas de las más destacadas y principales Leyendas de Querétaro que han formado parte de la historia cultural y folklórica de este estado de la República Mexicana, famoso por contar con infinidades de pueblos mágicos. En casa uno de sus lugares, los habitantes hablan de montones de leyendas.

Hablar acerca de la Leyenda de Querétaro es hacer referencia a una extensa lista de historias que han marcado un antes y un después en el desarrollo de esta entidad federativa. Se tratan de relatos ocurridos a lo largo de los años y que se han venido transmitiendo de generación en generación. Para nadie es un secreto que Querétaro es una ciudad llena de sucesos que se esconden en sus calles y los cuales conoceremos a continuación.

Leyendas Queretanas Cortas

Cuando hablamos acerca de las leyendas queretanas cortas nos referimos a esas historias de breve extensión que se centran en un hecho que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo relevante para las personas que hacen vida activa en mencionada región de la República de México. Los lugareños aseguran que en algunas calles queretanas se pueden oír los murmullos de los espíritus que aún rondan la zona.

Entre las leyendas queretanas cortas más famosas y extendidas por todo el país se encuentran la de la Carambada, la leyenda de la casa de Don Bartolo, la leyenda de Chucho el roto y la sombra de Maximiliano. Te invitamos a quedarte bien atento y a conocer cada una de estas fascinantes historias folklóricas que está arraigadas en el sentir de los queretanos.

La Carambada

De acuerdo a la historia popular, la Carambada era el apodo que recibía una mujer cuyo nombre real era Leonarda Martínez. Según algunos, esta dama nación en La Puta y se dice que durante gran parte de su niñez y juventud la pasó al lado de pillos y bandoleros. Los padres de ella fallecieron cuando apenas era una chica y eso la obligó a hacerse responsable del resto de sus hermanas.

Para lograr sobrevivir y sacar adelante a su familia, Leonarda tuvo que integrarse a las filas del crimen. Por esa razón es que era común observar a la Carambada deambulando por las calles de toda la ciudad, esperando el momento más indicado para robar sus pertenencias a los ricos que transitan por la zona a altas horas de la noche.

Algunas de las características físicas de Leonarda indican que se trataba de una mujer pequeña, de tez morena y que además tenía una seña particular que la hacía inconfundible.

En la mejilla izquierda tenía una cicatriz de gran tamaño. Aunque resulte un tanto curioso, este personaje conocido como La Carambada, sabía cómo comportarse dependiendo del lugar en donde estuviera.

Es decir, si su intención era robar las joyas a mujeres que pertenecían a la aristocracia mexicana, La Carambada se vestía con trajes de seda y cuidaba su vocabulario, para así ganarse la simpatía de las demás y poder lograr su objetivo de robarle las pertenencias. Aprovechando la habilidad de sus manos, procedía a quitarle a las señoras sus alhajas, sin que éstas se dieran cuenta.

La historia indica que Leonarda pisó en muchas ocasiones la cárcel, sin embargo, tardaba más en llegar a la celda que en salir nuevamente a la calle debido a que era muy amiga de altos funcionarios policiales.

El encargado de ponerle punto final a los atracos de esta mujer fue Vicente Otero, quien la atrapó durante un asalto en plena vía pública.

Leyenda de Querétaro

Al principio, Leonarda mostró resistencia, pero al recibir un balazo, no tuvo otra opción que rendirse. Después de eso fue trasladada a un hospital en donde no pudieron salvarle la vida. Hay quienes aseguran que sus últimas palabras fueron para redimirse, aunque es incierto cuál fue el destino final de este polémico personaje de nombre Leonarda Martínez.

Leyenda de La Casa de Don Bartolo

Se trata de una famosa leyenda de Querétaro que hace referencia a un edificio, “La Casa de Don Bartolo”. La popularidad de este lugar se debe a un hecho espeluznante que ocurrió en el interior de la casa. La historia cuenta que a mediados del siglo XVII, Don Bartolo, un hombre rico y cristiano, vivía con su hermana, con quien se dice sostenía relaciones incestuosas.

Cada vez que cumplía años, tenía la tradición de organizar una fiesta en la que no faltaba un brindis, que desde hacía ya tiempo era el mismo, repitiendo la frase: Brindo por la señora mi hermana, por mi ánima y por el 20 de mayo de 1701”. Mientras pasaba el tiempo, la fortuna de este hombre crecía y su celebración era igual cada año, hasta que llegó la fecha que tanto mencionaba en sus brindis, el 20 de mayo de 1701.

Justo ese día, cuando el reloj marcaba las doce de la noche, se escuchó una fuerte detonación seguida de un extraño silencio que asustó a todos los vecinos del lugar. Cuando amaneció, los pobladores del barrio al ver que nadie salía de la casa de Don Bartolo, decidieron llamar al alcalde para que la abriera y fue allí cuando el terror se apoderó del lugar.

Con horror vieron el cadáver de la hermana de Don Bartolo que al parecer había sido asesinada por él. El cuerpo sin vida estaba tirado en un charco de sangre, con una expresión de angustia que prevalecía aún después de muerta. Por su parte, Don Bartolo estaba pegado al techo, carbonizado, y en su rostro se reflejaba un gesto de horror, las mandíbulas estaban desencajadas.

Los testigos no dudaron en llamar al sacerdote, mientras se disponían a revisar las habitaciones tratando de encontrar alguna pista. Encontraron en el closet de Don Bartolo un contrato; se trataba de un pacto con el diablo en donde el hombre había cambiado su alma por gloria y riquezas, logradas a base de robos y negocios sucios, el plazo justo eran medio siglo y se cumplía el 20 de mayo de 1701.

El cura exorcizó el cuerpo sin vida, logrando que el diablo lo soltara. Hoy en día el lugar también es conocido como la “Casa de Espantos”, debido a que por largos años el inmueble estuvo abandonado y se dice que cada noche se escuchaban gritos de lamento y arrepentimientos provenientes del espíritu de Don Bartolo.

Leyenda de Chucho el Roto

Para nadie es un secreto que Chucho el Roto está considerado como uno de los personajes más reconocibles del folclor mexicano en cuanto a historias de leyenda se refiera. Hay personas que se atreven a compararlo con un “Robin Hood” moderno, es decir un hombre que robaba a los ricos para ayudar a los pobres de la época.

Lo poco que se conoce de este personaje es que su nombre verdadero era Jesús Arriaga y que cometió la mayor parte de sus delitos a finales del siglo XIX. Quienes lo llegaron a conocer relatan que era un hombre sumamente carismático al que todo el mundo quería. Con su carisma, se hacía amigo de sus víctimas, logrando que éstas jamás sospecharan de él.

Otra particularidad que resalta de la vida de este personaje, no sólo en la historia popular, sino también en las adaptaciones fílmicas que se han hecho sobre él, es que su banda delictiva jamás utilizó la violencia para hurtar. Esto quiere decir que en ninguno de sus tantos atracos cometidos, las víctimas no resultaron heridas físicamente.

La sombra de Maximiliano

Existen leyendas queretanas que están basadas en hechos históricos, una de ellas está vinculada con Maximiliano de Habsburgo, quien fue ejecutado en el Cerro de las Campanas.

Mientras esperaba ser fusilado, el entonces emperador de México, fue llevado al convento de la Santa Cruz, en donde cada día de su estancia se asomaba por la ventana y pasaba gran parte del día viento hacia donde se encontraba el camposanto.

Se dice que en la actualidad, en ese lugar están enterrados los “personajes ilustres” del estado, aunque en aquellos años, el sitio era usado para enterrar a cualquier persona. En ese camposanto trabajaba un hombre que era bastante servicial y acomedido de nombre Simón. Los que lo conocieron afirmaban que nunca dejaba un trabajo sin finalizar.

En una oportunidad, mientras cumplía con sus labores diarias, Simón escuchó una voz en la lejanía que decía: ¡Simón… Estoy aquí, ven por favor! A pesar de sentir miedo, el hombre siguió con su trabajo sin prestar mucha atención, hasta que los murmullos se hicieron cada vez más fuertes. Simón sintió curiosidad de saber de dónde provenía esa voz que le estaba jugando una broma bastante pesada.

Se acercó hasta donde estaba una farola de la calle y ahí fue cuando vio por primera vez una enorme sombra. Automáticamente reconoció el contorno de la figura y gritó desesperadamente: No puede ser, es el emperador Maximiliano en persona. Al día siguiente, Simón fue hasta que sus jefes y renunció al trabajo. Se dice que hoy en día las personas pueden encontrarse con la sombra de Maximiliano en el lugar.

Leyendas de Querétaro de terror

En esta parte de nuestro artículo vamos a conocer algunas de las más famosas leyendas de Querétaro de terror, esas crónicas que no sólo enriquecen el vocabulario o la cultura general, sino que además logran adentrarse en el espíritu de los lectores. Se tratan de relatos populares que, según testigos, ocurrieron en la realidad, haciendo que sean historias terroríficas y de impactos.

Una leyenda de Querétaro de terror famosa es la de la llorona, además de otras historias como la del agujero del diablo y la casa de la Zacatecana de las cuales conoceremos más detalles a continuación:

La llorona leyenda de Querétaro

La leyenda de la llorona es una de las historias de terror más famosas, no sólo de México sino de gran parte del continente americano. Cada país tiene su propia versión de la llorona, pero en esta oportunidad vamos a hablar un poco sobre la llorona de Querétaro, conocida por tratarse de una mujer que no perdió a sus hijos, sino que a estos los asesinó su propio padre.

Hay quienes indican que la causa del asesinato de los hijos fue porque ella le fue infiel al marido con uno de sus propios vecinos, lo que desató la tragedia dentro de la familia. Cuando el esposo de la mujer se enteró de la infidelidad, no pensó en nada más que en matar a su propia descendencia, ya que estaba convencido que los pequeños no llevaban su sangre.

Una noche, el hombre ingresó a la habitación donde dormían los niños y los ahorcó sin miramientos. Cuando la madre de los niños entró al cuarto, ya era demasiado tarde, los cuerpos de los pequeños yacían sin vida tirados en el piso. Se dice que desde ese día, la mujer perdió la razón y se salió a la calle con lo que llevaba puesto: El cabello despeinado, un camisón y una bata blanca.

Testigos afirman que la mujer solo hablaba incoherencias. También se dice que dicha dama jamás olvidó la muerte de sus hijos hasta que falleció. Existen otras versiones que apuntan que en realidad no existió ninguna llorona, sino que era un malhechor que se vestía de mujer para sembrar el terror en las calles del pueblo de Querétaro.

El agujero del Diablo

La historia narra que hace muchos años, en lo que se conocía como el Templo de San Francisco, varios muchachos se preparaban para convertirse e sacerdotes. Un día, mientras uno de los seminaristas estaba orando, escuchó un ruido y al mover la cabeza observó a una atractiva y hermosa mujer quien le sonrío. El muchacho se levantó rápidamente de su asiento y fue en dirección hacia la oficina del párroco para relatarle lo ocurrido.

El párroco le dijo que lo que había observado era nada más y nada menos que un intento del demonio para alejarlo de su verdadera vocación. Por lo que le explicó que lo mejor sería que a partir de ese momento, hiciera la oración encerrado en su claustro. Obedeció a la orden y la imagen de aquella mujer no apareció por un largo tiempo.

Sin embargo, una noche los gritos del seminarista despertaron al resto de sus compañeros. Los alaridos pidiendo auxilio eran tan fuertes que incluso varios de ellos intentaron derribar la puerta sin éxito. Mientras, en el interior del claustro estaba el muchacho y la supuesta mujer, convertida ahora en Lucifer. En su mano derecha, el joven tomó la Biblia y en la otra un rosario de madera.

Sus oraciones y la de sus compañeros lograron que el demonio fuese retrocedieron poco a poco hasta que optó por salir de la habitación a como diera lugar.

Después de eso, se escuchó un gran estruendo y la puerta del cuarto se abrió. En el techo había un hoyo negro de impresionante tamaño al que se le bautizó como el agujero del Diablo.

La casa de la Zacatecana

La leyenda indica que la casa de la Zacatecana es aquella que está marcada con el número seis y que se encuentra situada en la calle de Flor Alta. Hace aproximadamente más de 50 años, una pareja originaria de Zacatecas compró el inmueble y lo acondiciona. Se dice que esta pareja era muy feliz y a menudo se les veía pasear tomados de la mano.

No obstante, un día el esposo regresó a su estado natal con la finalidad de revisar cómo iban sus negocios, pero desde esa vez, más nunca volvió. Fue a partir de ese momento cuando se comenzó a crear la leyenda de Querétaro en donde se dice que su esposa lo había mandado a matar para así quedarse con toda la fortuna y además para poder casarse con el capataz.

Se dijo mucho acerca de la muerte de aquel hombre, pero nunca se pudo probar la razón real de su fallecimiento. Lo cierto fue que la mujer vivió en esta casa hasta su vejez y muerte. En la actualidad, la vivienda se encuentra completamente abandonada debido a que ella no tuvo descendencia.

Leyendas de Querétaro para niños

Ahora llegó el momento de compartir algunas de las leyendas de Querétaro para niños más famosas de todos los tiempos. Estas historias también pueden abordar temáticas relacionadas con el miedo o los espantos, sin embargo, es responsabilidad de cada quien que cuenta dichas historias, dar o no todos los detalles propios de las mismas. Conozcamos algunas de las más importantes a continuación:

El callejón de Don Bartolo

El callejón de Don Bartolo está descrito como un lugar donde en algún momento de la historia habitó un hombre que llevaba ese mismo nombre y al que los queretanos apodaban “El Segoviano”, debido a que su familia se había trasladado desde Europa hasta la Nueva España. Se dice que este hombre, de avanzada edad, vivía solamente con su hermana, quien hacía las veces de “Ama de Llaves”

La historia indica que a este personaje de nombre Don Bartolo no le hacía falta nada debido a que se dedicaba a prestar dinero tanto a personas de la clase alta como a hombres trabajadores. Él era una persona muy reservada al que solamente se le podía abordar el día de su cumpleaños, día en el cual tenía la tradición de abrir las puertas de su hogar a todo el mundo.

El día de su cumpleaños, Don Bartolo tenía la costumbre de hacer un brindis el cual iba más a o menos así: Brindo por mi salud, por la de mi hermana y por el 20 de mayo de 1701. A partir de la fecha mencionada, nadie más volvió a saber de Don Bartolo. Los adultos mayores de Querétaro decían que aquel hombre tenía un pacto con el diablo.

La casa del Faldón

La casa del Faldón fue construida en el siglo XVIII y forma parte de una de las leyendas de Querétaro más famosas de la región mexicana. Todo comenzó cuando dos personas relacionadas con el gobierno de la ciudad tuvieron un desacuerdo. Por un lado estaba un alcalde de origen indígena, mientras que por el otro estaba un regidor originario del “Viejo Continente”:

Se dice que, durante una procesión religiosa, los dos personajes tuvieron un encuentro dado a que eran los responsables de presidir mencionado evento. Durante el recorrido de la procesión, Don Fadrique (el nombre del regidor) jaló el faldón de la casaca de Don Pablo (el Alcalde) haciendo que éste se desprendiera por completo.

Don Pablo se quejó de inmediato con las autoridades y ordenó a la Junta Real que se le diera un castigo ejemplar al servidor público. Las autoridades obligaron a Don Fadrique a mudarse de la ciudad, por lo que tendría que edificar un nuevo domicilio en lo que se conocía como “La otra banda”. Una vez terminada, los lugareños la comenzaron a llamar como “La casa del Faldón”.

En la actualidad la vivienda aún existe, aunque es usada como un centro cultural. El lugar cuenta con una torre desde la cual se podía observar con precisión todo lo que acontece del otro lado de la banda. También puedes leer la leyenda de Querétaro el árbol de la cruz la cual de seguro te va a encantar.

Leyenda del Templo de la Cruz

La leyenda conocida como el templo de la cruz tuvo sus inicios en la década de 1697, año en el que llegó a tierras queretanas Fray Antonio Marfil. Después de recorrer el lugar, se estableció en el sitio en donde hoy en día aún se puede ver el templo de la cruz. Como parte de su actividad de evangelización, Don Fray Antonio enterró en la tierra su báculo de madera en el Cerro del Sangremal.

Él estaba convencido de que al hacer lo mismo que Moisés, cuando abrió el mar en dos partes, lograría inculcar la fe católica en el pueblo indígena. Con el paso del tiempo, el bastón echó raíces y paulatinamente se transformó en un árbol. De este árbol brotan una serie de espinas que son bastante raras, las cuales si las miras de cerca te darás cuenta de que forman la figura de una cruz.

Como sabemos, éste símbolo está directamente relacionado con Jesús y su crucifixión. Muchas personas han intentado replicar este “árbol milagroso”, sin embargo, nadie lo ha conseguido a, por lo que éste se ha transformado en un gran atractivo turístico. Se dice que personas de todas partes del mundo viajan a Querétaro solo con la esperanza de ver de cerca al báculo de Fray Antonio.

El sereno sin cabeza

La leyenda comenzó a mediados del siglo XIX, entre el portal de Valderrama y el puente Colorado, donde estabas situada la tortuosa calle de Silva, hoy Pasteur entre avenida Universidad y 15 de mayo. Por lo angosto del puente, sólo se permitía el paso de personas prohibiendo que transitan por él cuadrúpedos con o sin jinete.

Sombrío y triste, el portal de Valderrama acusaba desde entonces el paso de sus mejores años, que sin duda fueron los de la segunda mitad del siglo XVI en la que la casona que guarda el portal era la primera e que se ubicaron las llamadas “Casas Reales”, es decir, el edificio que albergaba a las autoridades municipales establecidas desde 1578 con la Alcaldía Mayor de Queretaro.

En este sitio nació una de las leyendas más dramáticas que se han escrito en Querétaro: “El sereno sin cabeza”, leyenda que nos heredó el Licenciado Guadalupe Ramírez Álvarez, primer cronista oficial del estado. De los enfrentamientos de una banda del río contra la otra fue testigo mudo el Portal de Valderramos, llamada así por llevar su primitivo dueño tal apellido.

Narra el Cronista que el Puente Colorado era como un puente internacional, ubicado en la frontera del barrio de San Sebastián, donde los aguerridos vecinos, conocidos como los encuerados, desde la banda norte del Río Servín, al abrigo de las arboledas y de las tapias de las huertas, impedían a los de la banda sur la entrada a su barrio. Cuando los encuerados se adentraban a los barrios de la ciudad, provocaban, en ellos, luchas campales feroces.

El ayuntamiento para evitar tan sangrientos enfrentamientos resolvió iluminar más el lugar y nombrar a un sereno encargado de la tranquilidad y del encendido de los faroles. Las contiendas cesaron por algunos días, quizás semanas, pero una noche se armó una inigualable campaña.

El solitario sereno, haciendo gala de una inusitada valentía trató de poner orden, pero un alocado encuerado lo agredió con un machete, con tal furia que lo decapitó ahí mismo, a mitad del puente. Ante tal hecho los rijosos se retiraron espantados a sus guaridas.

Nunca se supo quién fue el asesino. Por algún tiempo cesaron las agresiones, hasta que una noche llegaron los de esta banda al Puente Colorado y se armó nuevamente la de Dios Padre y en lo más álgido del enfrentamiento apareció de pronto, en mitad del puente, el sereno sin cabeza portando un farol encendido en la siniestra y empuñando un garrote en la diestra.

El marqués

Esta leyenda es una historia de amor. Se dice, que varía de agua potable la ciudad de Querétaro, se conocía la bondad del Marqués de la Villa del Villar del Águila, ahí estaba el convento de las monjas capuchinas, ellas le pidieron ayuda, por conocer su noble corazón de antemano. Este hombre estaba perdidamente enamorado de una de ellas.

Sor Marcela aceptó la ayudar con la condición de que ella aceptara casarse con él, viendo los beneficios que tendría la ciudad, Sor Marcela aceptó con la condición que no tendría vida marital. El Marqués aceptó encantado, sabiendo que con el tiempo la iba a convencer a amarlo como él la amaba a ella. Así fue erigido ese gran monumento que hoy simboliza a los queretanos.

La historia que se encuentra detrás de uno de los acueductos más importantes del mundo tiene sólo una razón de ser y es el amor entre un vasco enamorado y una monja. Esta es la leyenda del Marqués y una de las monjas capuchinas más hermosas del momento, Sor Marcela.

Conin

Si hablamos de leyendas importantes e históricas debemos hacer mención a la vida de Conin o Fernando de Tapia, un indígena otomí que está considerado como el fundador del sitio que más tarde se convertiría en la ciudad de Santiago de Querétaro, México. Fue un indígena otomí pochteca que comerciaba con los mexicas y las tribus chichimecas intercambiando hilo de maguey por pieles de animales, arcos y flechas.

La leyenda dice que nació en Nopola, reino de Xilotepec, fue convencido por el encomendero de Hernán Pérez de Bocanegra para convertirse al cristianismo. De esta forma, fue bautizado por Juan Sánchez de Alanís con el nombre cristiano de Fernando de Tapia. Ayudó al sometimiento y conversión al catolicismo de los indígenas de Andamaxei (lugar en donde se juega a la pelota). A continuación le dejamos algunos enlaces de su interés:

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