Significado del Divorcio en la Biblia

El divorcio en la biblia según Mateo 19:8, fue permitido por Dios “por la dureza de nuestros corazones”, aunque al inicio no fue así. A la disolución del matrimonio, o más ampliamente explicado, al proceso mediante el cual se pone fin a una unión conyugal se le denomina divorcio. El matrimonio se trata de una institución divina que Dios estableció cuando todo era bueno, por otro lado, el divorcio surge luego de la llegada del pecado, se considera que el divorcio es resultado de la unión de numerosos inconvenientes, desacuerdos y problemas vividos durante el matrimonio, eso aunado al distanciamiento de Dios del hogar, generan amarguras en los cónyuges y en sus seres queridos.

divorcio en la biblia

El divorcio en la actualidad

En la actualidad hay índices bastante preocupantes de divorcios, tenemos a Bélgica con un 70%, sucedido por Portugal que posee un 68%, estos dos países son los que a nivel mundial más índices de divorcio posee, en Sudamérica podemos encontrar a Ecuador con un 20%, Brasil con un 21%, Perú con un 30%, etc. Sin embargo, aun existen países con bajos índices, como por ejemplo los países sudamericanos Chile con un 3% y Paraguay con un 5%.

¿Por qué se divorcian?

Como ya se había mencionado antes, los divorcios se dan por distintos inconvenientes, problemas o desacuerdos que surgen durante la convivencia marital, hecho que ocasionan que la pareja no desee seguir conviviendo, entre esos problemas podemos encontrar los económicos, podemos decir que más del 50% de los divorcios son ocasionados por problemas de esta índole, otra causa es la falta de comunicación, el adulterio, matrimonios jóvenes, desempleo, falta de educación, el trato que tengan con antiguas parejas, los hijos antes del matrimonio, entre otros. En conclusión, hay muchos acontecimientos, que quizá no son tan graves que pueden ocasionar el divorcio.

El divorcio en la biblia

El divorcio en sí no es el problema como tal, este es producto de una serie de problemas que ocasionan sufrimiento en un hogar, para los cónyuges y seres querido, esto se liga a la ausencia de Dios en el hogar. Sin embargo, ¿Qué es lo que dice Dios sobre el divorcio en la biblia?

Dios desea que las parejas que tienen un matrimonio, cumplan siempre con los votos realizados el día de su ceremonia. El día que Dios unió a la primera pareja dijo: “[…]el hombre[…] se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne”. Tiempo después Jesucristo lo citó y añadió en su enseñanza: “Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”. Esto es prueba suficiente para saber que para Dios y Jesús el matrimonio es una unión que debe durar toda la vida y que está unión solo culminara con el fallecimiento de uno de los conyuges. Es por este hecho que el divorcio no es un tema leve y que la decisión de divorciarse no se debe tomar a la ligera.

el divorcio en la biblia

Dios detesta el divorcio y así se hace ver en Malaquías 2:16: “Yo aborrezco el divorcio – dice el señor Dios de Israel”. Guiándonos por lo que dice la biblia, el matrimonio debe ser un compromiso de toda la vida. Sin embargo, Él siendo consciente de que el matrimonio es la unión de dos pecadores, establece ciertas leyes para permitir y limitar el divorcio, estas leyes se pueden leer en el Antiguo Testamento. Jesucristo, sin embargo, aclaró que dichas leyes fueron creadas por la dureza que poseen los corazones de las personas, no porque ese fuese el deseo de Dios.

Pero, guiándonos por lo escrito en la biblia ¿cuáles son las causas validas para el divorcio? Dios aborrece la inmoralidad sexual, tanto la detesta que él solo permite el divorcio cuando existe el adulterio, permitiendo solo al inocente dentro del matrimonio, casarse. Realmente, Dios solo concede la decisión de permanecer casado o de divorciarse al cónyuge que no ha pecado, si este toma la decisión de divorciarse, no estará haciendo algo que Dios odie. Sin embargo, hay que resaltar que, nadie debe animar a este a tomar la decisión de hacerlo. También está la posibilidad de que, a pesar del hecho, el cónyuge inocente decida quedarse con su pareja, sobre todo si ve el arrepentimiento de este. Existe la posibilidad de que, aun habiendo cometido el adulterio, un matrimonio a través de la gracia de Dios se aprenda a perdonar y se pueda sanar el matrimonio.

Ahora, también existen otro tipo de situaciones que se consideran extremas, situaciones por las cuales un cristiano o cristiana puede optar por separarse o divorciarse, incluso sin la necesidad de haber cometido adulterio. Cuando es así la situación, en la Biblia dice que aquel que tome la decisión de irse debe permanecer sin casarse, o si no, debe reconciliarse. De esta manera, en este caso, el cristiano que se decide separar no tendrá la libertad para iniciar alguna relación con otra persona con la idea de contraer matrimonio nuevamente. A continuación, mencionaremos algunas otras situaciones extremas que han conllevado al divorcio:

  1. Negativa a mantener a la familia, existen esposos que no son capaces de saciar las necesidades básicas que puede tener su familia, y no son capaces no por no poder, sino por el simple hecho de no querer, esto conlleva a la familia a tener muchas privaciones. En la biblia se dice que: “si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo”. Y en el caso de que el marido se niegue a cambiar este hecho, la esposa podrá decidir si la separación legal es una acción precisa para cuidar del bienestar tanto suyo como el de sus hijos. Ahora, una vez que a un cristiano de le culpe de este tipo mala acción, los pertenecientes a la congregación se verán en el deber de investigar muy bien el asunto, ya que una acción de este tipo puede significar la expulsión.
  2. Maltrato físico muy grave, hay personas que se tornan bastante agresivas, poniendo así, en peligro la salud y en el peor de los casos la vida de su cónyuge. Y al igual que en el caso anterior, si el que causa maltrato es un ser cristiano, los pertenecientes a la congregación deben estudiar e investigar el asunto, pues este tipo de situación donde predomina la rabia y la violencia, son causa de expulsión.
  3. Peligros muy graves para la vida espiritual, existen otro tipo de casos en donde alguno de los cónyuges pretende imposibilitar por todos los medios que su pareja se interese en servir a Dios, o que incluso intentan exigir que su pareja de algún modo viole los mandatos existentes en la biblia. En estos casos, la pareja cristiana está en su derecho de establecer si la única forma de “obedecer a Dios antes que a los hombres” es obteniendo el divorcio.

No está de más destacar nuevamente que, así se den estos casos extremos, nadie puede animar al conyugue inocente a incurrir a la separación o divorcio de su pareja ni tampoco a permanecer con esta. Pero, esto no quiere decir que los ancianos y hermanos ya maduros pueden intentar dar su consejo bíblico su apoyo, siempre reconociendo que, el único conocedor de los acontecimientos sucedidos entre marido y mujer es Dios. Y, si una cristiana o un cristiano llegase a exagerar la gravedad de los desacuerdos dentro del matrimonio para justificar su separación, se considera una total deshonra tanto para su unión conyugal como para Dios.

Además, está el hecho de que Dios es conocedor de si alguien recurre a artimañas astutas, así estén bien armadas. Pues no hay duda de que como se menciona en Hebreos 4:13: “todas las cosas están desnudas y abiertamente expuestas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta”. Ahora, si bien es cierta que la situación expuesta representa un verdadero peligro, y como ultimo recurso el cónyuges inocente toma la decisión de divorciarse, nadie debe criticarlo, pues: “todos estaremos de pie ante el tribunal de Dios”.

El divorcio en la biblia y el segundo casamiento

En las palabras que dice Jesús en Mateo 5:32 y 19:9, son la principal causa de la polémica sobre si el divorcio en la Biblia y el segundo casamiento están permitidos. Lo único dentro de la escritura que posiblemente sea un permiso de Dios para realizar el divorcio y para volverse a casar es la frase “excepto en caso de infidelidad conyugal”. Los encargados de interpretar la escritura, opinan que esta “cláusula de excepción” está referida a “la infidelidad conyugal” cometida durante el periodo de prometidos. Hay costumbres en las que un hombre y una mujer, se creían casados aun antes de la celebración del acto, cuando todavía solo se encontraban comprometidos, es decir, cuando solo eran “prometidos”.

Las palabras infidelidad conyugal, pueden significar cualquier tipo de inmoralidad de índole sexual. Esta inmoralidad sexual puede abarcar la fornicación, la prostitución, el adulterio, entre otros. Probablemente Jesús quiere decir con esto que el divorcio es legal, siempre y cuando alguno de los cónyuges cometa inmoralidad sexual. Las relaciones sexuales, en sí, son un acto de suma importancia dentro del vínculo marital así se expresa con la frase “y serán una sola carne”. Es por esto que, las relaciones sexuales fuera del matrimonio significan un rompimiento de este vínculo y es causa suficiente para el divorcio.

Si esto es así, Jesús con la siguiente frase en Mateo 19:9: “y se casa con otra” se puede entender que tiene presente un posible segundo matrimonio, esto puede indicar que tanto como el divorcio y el segundo matrimonio están permitidos en una de las clausulas de excepción. Es importante destacar que solo la parte inocente, la que no pecó, la que no cometió ningún tipo de inmoralidad, es la que tendrá permitido casarse de nuevo. Pese a que esto no se indica específicamente dentro de la escritura, el permiso de un segundo matrimonio luego de una separación podría significar un acto de misericordia de Dios, para aquel que fue victima de la inmoralidad, para el inocente, no para el que la cometió. Puede que la parte culpable pueda volver a casarse, sin embargo, en la biblia eso no está enseñado.

Otra excepción que otros entienden, expresa en 1 Corintios 7:15, es que se permite el segundo casamiento si, un cónyuges no creyente se divorcia de un creyente, evidentemente esto no está escrito como tal, es decir, no se menciona, sino que simplemente expresa que un creyente no se ve obligado a continuar su matrimonio si su pareja no creyente tiene el deseo de irse.

Algunas veces, cualquiera que sea el significado de infidelidad marital, esta se trata de un permiso para proceder el divorcio, más no es un requisito para ello. Y aun habiendo adulterio, como se mencionó antes, una pareja puede aprender a perdonar a través de la gracia de Dios, y continuar con su matrimonio. Pues Dios se ha permitido perdonarnos mucho más que eso. Es por ello, que sin duda se puede seguir su ejemplo y perdonar tal pecado como lo es el adulterio. Sin embargo, sucede que, el arrepentimiento del cónyuges pecador es falso y este continúa cometiendo actos de inmoralidad sexual.

Hay muchas personas que buscan concertar un segundo matrimonio, inmediatamente luego de que se han divorciado, cuando puede que Dios quiera que estos permanezcan solo, pues hay ocasiones en la que Dios quiere que una persona esta soltera para que así su atención no esté dividida y este se dedique de lleno a servir. Además, el segundo matrimonio puede ser una opción, más no la única.

Es muy triste el alto índice de divorcio que se dan entre los creyentes cristianos, este es casi igual al de aquellos que no son creyentes. Dios claramente expresa que aborrece el divorcio en la Biblia, y considera la reconciliación y perdón que se puede dar antes de llegar a la separación como una marca en la vida de un creyente, sin embargo, es bastante consciente que el divorcio es un hecho que así no quiera se va a dar entre sus hijos. Y hay que dejar claro que por el hecho de que uno de ellos se haya divorciado o vuelto a casar no es menos amado por Dios, aun si estos no se dieran bajo las cláusulas establecidas acerca del divorcio en la Biblia.

Dios utiliza muchas de estas desobediencias a sus palabras para dejar grandes enseñanzas a las personas.

Conclusión y consejos finales

Para finalizar con este artículo, dejamos un par de escritos y frases, que son sabios consejos para evitar un divorcio, hecho que no es del agrado de Dios:

“Aunque se susciten dificultades, congojas, y desalientos, no abriguen jamás ni el hombre ni la mujer el pensamiento de que su unión es un error o una decepción. […] Haya entre ustedes amor mutuo y sopórtense uno al otro. Entonces el matrimonio, en vez de ser la terminación del amor, será más bien su verdadero comienzo”. Elena de White.

“No espere hasta que el coche se rompa para llevarlo al taller”,15 antes luche en oración por su matrimonio y aprenda a amar y perdonar diariamente, aplicando el consejo bíblico: “Enójense, pero no pequen; reconcíliense antes de que el sol se ponga”. Pastor Willie Oliver.

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