Conoce la oración de sanación interior para tus heridas

Una oración de sanación interior hecha con esperanza alcanza ser tan fuerte que convierte el espíritu y el corazón. El rezo de sanación interior es una manera de comunicarse con Dios, en amor y mayor confianza con Él, colocando a los pies de su cruz todos nuestros anhelos, aspiraciones, ilusiones, infortunios, cambios de ánimos y circunstancias atormentadas por las que pasamos, para que Él intervenga en nuestra vida y nos conceda el bienestar espiritual, físico o intelectual que pedimos.

Oración de sanación interior

Oración de sanación interior

La oración de sanación interior, es un rezo para tener unión con Dios, de esta forma, él nos enviará por el buen camino y nos iluminará desde el lugar más solitario de nuestro corazón. Con esta plegaria, conseguiremos encargar a Dios todo sufrimiento, toda nostalgia, toda angustia, ansiedades, dificultades y peligros que estén perturbando nuestra vida y nuestras alteraciones y sentimientos,  de tal modo que estemos arrinconados y no encontremos el atajo, pero Nuestro Señor nos muestra el camino a seguir.

Oración para el corazón

Señor Jesús, sé que Tú me amas y me bendices, todos los días te alabo, te bendigo, te doy gracias porque eres grande y maravilloso, bendito seas.

En este momento quiero entregarte, darte, donarte todos mis problemas porque sé que Tú me puedes ayudar, porque sé que Tú me puedes dar la paz que necesito.

Buen Jesús, en los momentos de oscuridad ilumina mi vida, sé el sol que se asoma por mi ventana, permíteme saber hacia dónde caminar.

Te pido, amado mío, que en los momentos de tristeza me des alegría. Me entrego a Ti y te suplico que actúes en mi corazón.

Tú sabes que necesito de Ti, de tu protección, de tu fortaleza. Sin Ti no soy capaz de vencer, sin Ti los problemas me vencen pero contigo todo lo puedo.

Te digo Señor que Tú eres un Dios bueno, alabado y glorificado seas.

Señor Jesús, Tú conoces mis debilidades y angustias en este momento, te pido que me llenes de tu bendición.

Sé que Tú, en este momento estás pasando por aquí, Tú estás llenando de paz y serenidad a todos los que en este momento rezan esta oración, gloria a tu nombre bendito por siempre.

Ven Señor a tocar mi corazón que te necesita por diferentes situaciones, hoy te necesito más que nunca en mi vida.

Ven Señor en mi ayuda, ven en mi auxilio, clamo a Ti, clamo por tu protección, clamo por tu fortaleza, clamo por tu perdón.

Entra a mi corazón y renuévame, quita de mí las indecisiones, la tristeza, la melancolía, todo sentimiento de fracaso, de depresión, fobias, miedos, temores…

Toma Señor mi dolor, bendito seas Jesús.

Mueve tu mano sanadora en mí, mueve Señor, tu mano poderosa para sentirme fortalecido. Que pueda yo creer en Ti.

A pesar de que mi vida sentimental esté pasando por momentos duros, mira la crisis de: (mi matrimonio, mi trabajo, mi hogar, mis familiares) Las cosas no salen como las espero, Señor mío.

Confío en Ti, confío en tu amor, sé que sólo Tú me puedes dar lo que nadie me puede dar.

Tú eres el amigo que nunca falla. Señor, transfórmame con tu poder y tu misericordia. Bendito seas Jesús, bendito sea tu Santo Nombre.

Hoy, quiero entregarte Señor, todo mi tiempo, mis emociones, mis sentimientos, mis pertenencias, mis bienes materiales, mi vida, mi enfermedad.

Te entrego, Señor mío, todo, absolutamente todo lo que tengo y todo lo que soy.

Santo, Santo, Santo eres Señor, Dios del Cielo y de la tierra, digno de adoración.

Bendito y alabado seas, Santo eres Tú. Gloria a Ti, Gloria y alabanza por siempre.

Quiero unirme a los coros celestiales, a todos los coros angelicales y glorificarte con todos ellos.

Te quiero bendecir por toda la eternidad con mi testimonio de vida. Tuyo soy Señor, tuyo soy.

Sé que tu amor se derrama en mi vida en estos momentos y estás tocando lo profundo de mi corazón, sanando toda herida, toda frustración, todo dolor.

Señor Jesús, con toda confianza sé que vienes a mi vida a darme consuelo y fortalecerme con tu compañía.

Ven y quédate Jesús, quédate.

Amén.

Proceso de sanación interior

Iniciar el transcurso de Sanación Interior no resulta sencillo para muchas personas, porque desafortunadamente tienen que regresar a vivir el instante o los momentos arduos por los que han tenido que pasar, las penas que han tenido que enfrentar y que han originado su resentimiento o su odio.

Por la Oración de Sanación Interior, que se debe realizar internamente en un momento de paz oración, en el cual se le hace una petición anticipadamente a Nuestro Señor que ponga en nosotros sus emociones, su capacidad de dejar de lado las cosas malas y de perdonar, ya que con nuestras impresiones humanas nos es imposible por nuestros propios medios llegar a la misericordia, que es un don de Dios.

Para efectuar poderosamente la oración de Sanación Interior, socorridos por el Espíritu Santo, debemos tener en la imaginación a cada uno de los individuos que nos han originado heridas o que nos han causado desesperaciones.

La sanación o curación de la memoria o de las heridas internas en un proceso quizás un poco largo, Nuestro Señor irá colocando a cada persona que nos ha generado algún malestar o daño, y a cada una debemos mencionarla por su nombre además de comentar el problema o los problemas que se han ejecutado y que deben ser motivo de perdón.

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados

¿En qué momento podemos usar estas oraciones?

  • Para preguntarle a Dios acerca de los problemas actuales o pasados
  • Hablar con Dios y que nos responda directamente, nos revele su corazón y la verdad, y nos de la sanación que nos permita perdonar.
  • Vivir una experiencia gentil y llena de misericordias.
  • Un período de concentración y paz interior mediante recitamos la oración de sanación interior.

Cuando practicamos dicha oración de sanación interior debemos tener mucha concentración para realizarla con mucha fe y tener un momento de tranquilidad con Dios.

En el  próximo vídeo pueden escuchar oraciones para sanar el corazón.

¿Cómo obtener la sanación interior?

Podemos obtener la sanación interior consultando con un consejero profesional, que nos ayude a que nuestras oraciones sean más efectivas, primero porque puede indicarnos como lograremos una comunicación más efectiva con Dios y como podemos acercarnos a Él con plena fe y esperanza.

El asesoramiento de un experto como puede ser un psicólogo que se especializa en la ciencia del comportamiento y la conducta. No obstante, existe una creencia emergente entre los profesionales de la salud conductual de que es transcendental incluir los dogmas y experiencias espirituales y místicas de un individuo dentro de la estructura terapéutica.

La oración de sanación interna es un instrumento de recomendación profesional, es una mediación espiritual. Es un lapso de interacción con el Padre, Jesús y el Espíritu Santo para la honradez y la unión. Reconoce a Dios como guía, sanador y salvador.

Oraciones

Señor Jesús, te doy gracias por enseñarme que debo perdonar siempre a todos los que me han incomodado, que debo dejar de lado todas las humillaciones que me han hecho y que debo plantar en tu generoso corazón y en la llaga eternamente abierta de tu purísimo costado, todos los recuerdos extraños, las angustias y las decepciones, las inquietudes y los despechos, las contrariedades y las pérdidas, los resentimientos, los odios y las tirrias; en fin, Señor, que debo concederte todas las heridas que durante tanto tiempo o durante gran parte de mi vida he amontonado en mi afligido corazón, en lo más profundo de mi alma, en lo más inconsciente de mi ser.

Amado Padre Celestial, tú me has creado, a ti te debo la vida, tu providencia y amor la han mantenido durante todo el tiempo de mi existencia y hoy reconozco que sólo Tú, Dios todopoderoso y compasivo, puedes hacer en mí una nueva creación, puedes darle un nuevo camino a mi vida, puedes darme la auténtica vida que tanto he deseado, puedes proporcionarle luz a mis ojos y amor a mi corazón, puedes romper las ataduras con que he atado a todos los que he odiado o por los que he sentido ira y aborrecimiento y en cuya fragosidad yo también me encuentro enmarañado hoy.

Padre de misericordia, Señor de amor, te glorifico, te honro y te doy gracias porque por amor nos diste a Jesús.

Gracias Dios Nuestro porque a la luz de tu Espíritu percibimos que Él es la luz, la sinceridad y el buen pastor, que ha aparecido para que gocemos de la vida y la tengamos en abundancia y salvación.

En este momento, Padre me quiero mostrar al frente de ti, como tu fruto, como tu hijo, tú me conoces por mi nombre. Pon tus ojos de Padre tierno en mi vida. Tú conoces mi alma y conoces los dolores de mi historia. Tú sabes todo lo que he querido hacer y no lo he hecho. Conoces también lo que hice o me hicieron lastimándome. Tú conoces mis restricciones, faltas y mis imperfecciones. Conoces las heridas, los miedos, nerviosismos, depresiones y enredos de mi vida.

Hoy Padre, te solicito que por el amor que le tienes a tu hijo Jesucristo, derrames tu Santo Espíritu sobre mí, para que el calor de tu amor curador, llegue a lo más íntimo de mi alma.

Tú que curas los corazones rotos y vendas las heridas, sáname aquí y ahora de mi espíritu, mi imaginación, mi memoria, mi lujuria y todo mi interior.

Entra en mí, Señor Jesús, como entraste en aquella casa donde se encontraban tus discípulos colmados de miedo. Tú te emergiste en medio de ellos y les indicaste: “no tengan temor, paz a vosotros”. Entra en mi alma y dame tu paz. Lléname de amor.

Sabemos que el amor echa fuera el temor. Pasa por mi vida y cura mi espíritu. Sabemos, Señor Jesús, que tú lo haces siempre que te lo solicitemos, y te lo estoy solicitando con María, mi Madre, la que estaba en las bodas de Caná, cuando no había más vino y tú respondiste su anhelo, transformando el agua en vino.

Cambia mi corazón y dame un corazón generoso, un corazón afectuoso, un corazón bondadoso, dame un corazón nuevo. Haz nacer en mí los frutos de tu presencia. Dame el fruto de tu Espíritu que es amor, armonía, gozo, bienestar y salvación.

Haz que venga sobre mí el Espíritu de las bendiciones, para que pueda gozar y buscar a Dios cada día, viviendo sin enredos ni heridas junto a los demás, junto a mi familia, junto a mis hermanos.

Te doy gracias, Padre, por lo que estás haciendo hoy en mi vida. Te doy gracias de todo corazón, porque tú me curas, porque tú me rescatas, porque tú destrozas las cadenas y me das la libertad.

Gracias, Señor Jesús, porque soy templo de tú Espíritu y este templo de tu Espíritu no se puede destruir porque es la Casa de Dios. Te doy gracias, Espíritu Santo, por la fe. Gracias por el amor que has puesto en mi corazón ¡Qué grande eres, Señor Dios Trino y Uno! ¡Bendito y alabado seas, Señor!

Oración de liberación y sanación interior

Ven Espíritu Santo ¡ven a alumbra mi corazón!, dame un rayo de luz para iluminar todo mi interior.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Suplico a todos los Ángeles y me dirijo a ti bendita Virgen María Madre Santísima, Reina de todo el Mundo: te pido tu bendición, tu resguardo y tu conciliación. Imploro la protección y ayuda de San Miguel Arcángel, guía de los ejércitos celestiales; de todos los Bienaventurados y Ángeles. Hoy me uno a la alabanza, devoción y gloria dada a nuestro Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Suplico en el Nombre de Jesús su bendición y amparo En el Nombre de Jesús fortalezco mi fe. En el Nombre de Jesús renuncio al pecado, renuncio a la noche y sus trabajos de malignidad; me entrego completamente a Jesucristo para la gloria de Dios.

Dios Padre Creador de los Cielos y de la Tierra, de todo lo perceptible y lo impalpable ¡Padre amadísimo!, en alianza con la Virgen María, los Ángeles y los maestros, te hablo sencillamente en el Nombre de Jesús. Te glorifico y te honro por tu Nobleza extraordinaria, te enaltezco por todas tus bondades y atributos; te adoro y te doy gracias por la bendición de mi vida y por permitirme estar en tu Santa Presencia.

¡Padre amado! tú conoces mi propósito, sabes que somos abrumados por aquellos espíritus malignos que nos llevan al pecado y que nos incitan a estar lejos de ti. Señor yo he cometido faltas por mi propio deseo y te confieso mi culpa, por favor elimina los rastros de mi pecado y reconoce mi Oración en el Nombre glorioso de Jesús.

En el próximo vídeo escucharán una oración de sanación interior.

Señor Dios Creador: en el Nombre de Jesús te pido mi libertad, en el Santo Nombre de Jesús ¡abrígame con tu Preciosa Sangre!, y libera a todo mal.

Señor Dios, Supremo Rey del Universo, Padre de todos te doy gracias por haberme enseñado la grandeza del Santo Nombre de Jesús. Me arrodillo en unión de toda rodilla en el Cielo y en la Tierra y debajo de la Tierra, y declaro con toda veracidad que Jesús es el Señor, para la Gloria de Dios Todopoderoso.

Padre adorado, te glorifico y te honro por tu esplendidez, te engrandezco con la raza humana por acceder al Sacrificio de tu veneradísimo Hijo nuestro Señor Jesucristo, en resarcimiento de todos nuestros pecados; por acceder que la Preciosa Sangre de Cristo lave nuestras almas y nos purifique de nuevo en tu Santa Imagen ¡Bendito seas Dios Padre Misericordioso! que nos has enviado a tu Hijo para que a través de su Preciosa Sangre podamos ser salvados del pecado y liberados de nuestro Enemigo.

¡Padre amado! con la Autoridad del Santo Nombre de Jesús y de su Preciosa Sangre, rescatame Señor de todo espíritu perverso que tenga dominio sobre mi ¡desátame Señor de las cadenas que me unen a la maldad. Dios Padre Todopoderoso, en el Nombre de Jesús te pido que ganes esta batalla; tengo fe en tu Poder, honro tu Grandeza ¡glorifico tu potestad sobre el Enemigo!, confío totalmente en que tú estás haciendo este trabajo para mi salvación y la salvación de aquellos por quienes estoy orando.

Rescata Señor, suspende para siempre la dominación del Enemigo ¡implanta tu mando! ¡Ahuyenta con tu Preciosa Sangre a todos tus Enemigos! ¡Revela tu Gloria Cristo!, tú has domado al Demonio en la Cruz ¡saca al Enemigo fuera de nuestras vidas para tu honor y para tu Gloria en el Santo Nombre de Jesús! ¡Cúbrenos con tu Preciosa Sangre y libera este pueblo que está oyendo esta Oración!

A lo largo de mi vida hazte presente con potestad para librarme de cualquier influencia maligna que haya trastornado o que aún esté vigente en mi vida ¡limpia mi alma para que quede limpia y blanca como la nieve!

Señor Jesús: libérame de cualquier rencor que llevo en mi alma, con cualquier individuo que haya conocido a lo largo de mi vida.

¡Libérame en el Santo Nombre de Jesús y cúbreme con tu Preciosa Sangre!

Curame Señor y sáname de cualquier antipatía.

Señor Jesús en tu Santo Nombre sencillamente suplico tu Piedad, y te pido por los méritos de tu Ímpetu, angustia y muerte; por los méritos de las condenas del Puro Corazón de María, que me cures.

Señor Jesús, tú eres el mismo ayer, hoy y siempre; en tu Santo Nombre admirado te pido que pases tu mano venerable, mejorando mis malestares y ungiéndome con tu Espíritu. Tú conoces mis dificultades, sáname Señor.

Señor Jesús, tú eres el Dios que nos sana: hoy me libero de mis sufrimientos en tu Santo Nombre y te las concedo a ti en tu Santo Nombre para que acomodes de acuerdo a tu Compasión.

No sea mi voluntad sino la tuya; has tu trabajo Señor para la Gloria del Santo Nombre de Jesús ¡sáname Señor Jesús por el Poder de tu Nombre! ¡Sáname Señor Jesús por las virtudes de tus Santas Heridas! ¡Sáname Señor por los méritos de tu Preciosa Sangre! ¡Derrama sobre mí el Poder de tu Sangre!

Señor yo no soy merecedor que entres a mí, pero una palabra tuya alcanzará para curar mi espíritu. Pongo toda mi confianza en ti porque tú tienes la Fuerza de fortalecerme, porque eres nuestro Dios Piadoso con misericordia extraordinaria, porque me amas y has llevado tu protección a mi casa. Gracias Señor por tu Santo Nombre.

Que así sea y así es.

Amén.

Oración de sanación interior

Oración de sanación interior para la vida diaria

Señor Jesús,  te imploro por favor, ven y toca mi vida, resguárdame con tu sangre preciosa, cura mi mente, mi cuerpo y mi espíritu.

Sé de lo que eres capaz, de lo poderoso de tus maravillas. Me desasgo de mi falta de fe y me otorgo a Ti. Entrego todas mis circunstancias en tus manos. No hay metas para tu amor y tu salvación. Sé que dispondrás de todos los sucesos a mi favor. Lo creo.

Gracias Señor Jesús, porque sé que ya estás aquí sanándome y bendiciéndome.

En el nombre de Jesús. Amén

En el próximo vídeo escucharán otra oración que nos permita sanar las heridas del corazón.

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